Capítulo 10: Una cena incómoda

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Había tenido el desayuno más aburrido de la historia

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Había tenido el desayuno más aburrido de la historia. Cuando llegué a la universidad América se abalanzó sobre mí.

-- ¡Buenos días, querida!, tengo buenas noticias, tenemos a un sospechoso, pero necesito confírmalo.

Sonreí ante sus palabras y la abracé.

-- ¡No puede ser!, pero ¿Cómo?

-- No puedo decirte nada, no quiero esperanzarte, te llamaré una vez que esté segura.

Cuando terminaron las clases me fui a casa, era tan extraño caminar sin sentirlo cerca. Después de la cena perdí toda esperanza de que América me llamara, me di un baño rápido y me recosté en la cama cuando el teléfono comenzó a sonar.

-- ¿¡América!?

La escuché reír.

-- ¡En serio estás loca por él!, buenas noticias, tengo el candidato que encaja perfecto con tu descripción.

Apreté el teléfono y mi corazón se aceleró.

-- Su nombre es Lance Brown y es el instructor de defensa personal de mi hermano, Aron.

No quería hacerme falsas ilusiones.

-- ¿Qué te hace pensar que es él?

-- No lo sé, por eso tú tienes que verlo, mamá dice que trabaja de tiempo completo de lunes a viernes y el sábado solo da clases medio día.

¿Qué se suponía que debía hacer?, él había dicho que sería como si nunca lo hubiera conocido, pero yo no estaba dispuesta a renunciar tan fácilmente.

-- No sabía que tenías un hermano.

-- Sí, bueno... tengo un hermano pequeño, Aron, tiene 7 años.

-- ¿Por qué no me lo habías dicho?, tienes que presentármelo algún día. Pero, volviendo al tema, tengo una solución, hay que ir a recoger a tu hermano.

-- ¿¡Qué!? -- gritó.

Tuve que separar el teléfono de mi oído.

-- Escúchame, te necesito para esto, necesito saber si es él, América, ¡por favor!

La escuché bufar.

-- Voy a hablar con mamá, pero estás pidiéndome que falte a clases, no prometo nada, espera...

Hubo un largo silencio en el que estaba rogando que la mamá de América dijera que sí. "¿Qué hago si ella se niega?".

-- Volví, mamá dice que está bien, pero debes venir a cenar y tú cocinarás.

Comencé a brincar en la cama.

-- ¡Sí!, yo prepararé la comida, pero solo si consigues su dirección.

La escuché reír fuertemente del otro lado del teléfono, al menos no era la única que estaba feliz.

-- ¿Vas a volverte una acosadora acaso? -- me acusó.

Beast: Blood GeneHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora