Capítulo 14: ¡Bendita tranquilidad!

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Al fin se habían marchado, ya no sabía cuánto más iba a tolerar esa situación

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Al fin se habían marchado, ya no sabía cuánto más iba a tolerar esa situación. "¿¡Qué es lo que esa chiquilla no entiende!?". Anoche no pude dormir, solo di vueltas en la cama, estuve caminando durante la madrugada en el pasillo, quería entrar al departamento de ese renacuajo y sacarla, lo toleré la primera vez, incluso la segunda, ¡pero ya era el colmo!, estaba usando a los humanos para acercarse a mí.

Estaba destrozado por la falta de sueño, no quería levantarme de la cama a pesar de que la alarma había sonado hace una hora. Salí del departamento hacia el trabajo, no me importaba lo que Tom probablemente me diría, cuando pensé que ella haría todo más interesante jamás imaginé que terminaría siendo un dolor de culo. Llegué al gimnasio, bajé de la moto y como era de esperarse, Tom había comenzado a dar la clase, saludé a los niños mientras él se acercaba a mí.

–– Quiero verte en mi oficina, muchacho –– comenzó a caminar sin decir más.

Lo seguí después de dejar a los niños haciendo un par de ejercicios, entré en la oficina y encontré a Tom recargado sobre el escritorio.

–– Siéntate.

Sabía de qué iba y no me gustaba para nada la situación.

–– ¿Qué es lo que pasa, Tom?

–– Es curioso que me lo preguntes tú. Seré directo contigo, ¿Qué es lo que te pasa?

–– No entiendo, ¿Qué quieres decir?

–– Lance, no soy tonto para no darme cuenta de que algo te sucede.

–– Solo... no he estado durmiendo muy bien, eso es todo.

–– Eso puedo notarlo, ¿Seguro que no hay nada más? –– guardé silencio –– Llevas aquí bastante tiempo ya, ¿Acaso no me tienes confianza? –– su voz sonaba dolida y no era agradable la situación en la que me estaba poniendo.

–– Tengo problemas con mi familia, Tom.

No me gustaba mentirle, pero no podía contarle la verdad, no podía decirle a nadie, ni siquiera a la manada, si ellos se dieran cuenta sería la deshonra de mi especie, sino es que ya lo era, sobre todo para mi padre, no debería tener aquellos sentimientos estúpidos.

–– ¿Necesitas que te dé unos días?

Lo miré sorprendido.

–– ¿Harías eso por mí?

–– Me ofende que lo preguntes, solo avísame cuando vuelvas, ahora sal de aquí y vuelve a dormir.

De cierta manera, me sentía más tranquilo de que todo hubiera salido bien con Tom, volví al departamento y comencé a preparar la comida, hoy sería lasaña. La metí al horno, puse la alarma y me tiré en la cama, todo se volvió oscuro.

Se escucharon ruidos en la cocina, no sabía cuánto tiempo había pasado, sin embargo, el crepúsculo estaba cayendo, mi cuerpo se puso en alerta de inmediato y con cuidado avancé hasta el sonido, me sorprendí de lo que estaba viendo.

Beast: Blood GeneHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora