PRIMERA PARTE DE LA SAGA BEAST, UNA NOVELA CON MÚLTIPLE NARRATIVA.
UN ROMANCE PARANORMAL PARA TODOS LOS HIJOS DE LA LUNA.
¿Ustedes creen en leyendas y cuentos de hadas?
Porque yo no... no las creía.
Adeline Cowen es una joven que a sus 18 años ha v...
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Sábado, 8:00 am. Caminaba hasta la universidad, tocaba dar el servicio social y había decido hablar con Austin de una vez, no podía seguir huyendo, aunque él no me dijera sus sentimientos creo que había dejado clara su postura, estaba molesta con él por la forma en la que reaccionó con el señor lobo, lo que le dijo a Richard también cuenta, pero ya había llevado esto muy lejos, no podía seguir escapando.
Me mantuve ocupada mientras realizaba la limpieza de la jardinera, miré cómo Austin jugueteaba con Arthur, me sorprendió varias veces viéndolo, estaba por terminar cuando decidí acercarme y hablar con él.
Me aproximé hasta ellos...
–– Arthur, ¿Crees que puedas dejarnos solos?
–– Eh... c-claro.
Arthur no parecía muy seguro, pero se alejó de manera apresurada.
–– ¿Podemos hablar? –– Austin asintió –– Bien, quiero empezar por disculparme... –– él estaba sorprendido –– Actué de una manera muy infantil al cambiar de lugares con Arthur, no quería hacerte sentir mal, solo que... estaba molesta. No me gusta que decidan por mí.
–– Soy yo quien debería disculparse, me dejé llevar por lo que siento... –– dijo evitando mirarme a los ojos –– Creo, que... debo decirlo... me gustas.
–– Lo sé, por eso voy a ser muy honesta y clara, hablé con Richard Gibson.
Sus ojos se abrieron con sorpresa y perdió el color en su rostro, por lo visto pensaba que solo me había molestado por lo del Señor Lobo.
–– Creo que está por demás decir que sé lo que pasó... me pidió que saliéramos, pero te voy a repetir lo que le dije a él... no estoy interesada en buscar novio, ¿Podemos ser amigos?
Guardó silencio y me sonrió.
–– ¡Lo rechazaste!
Su voz en definitiva sonaba alegre y con emoción, creo que no estaba siendo lo suficientemente clara.
–– No, somos amigos, hablamos algunas veces. Austin, creo que no me estoy explicando, yo solo te miro como mi amigo, eres muy lindo y simpático, pero yo...
–– Basta... –– estaba confundido –– Estás mintiendo, América te pidió que me rechazaras, ¿Verdad?
–– ¿¡Qué!?
Esto no se lo iba a permitir, no quería involucrarla en todo esto.
–– ¡Ya no finjas, solo di la verdad!, ella te lo pidió.
–– ¡AMÉRICA VALENTINE!, es una chica excepcional, dulce, simpática, alegre y ella jamás me pediría tal cosa.
Austin se sorprendió por mi reacción, pero no iba a permitir que la acusara de algo como eso.
–– ¡POR FAVOR!, solo mira cómo te has puesto, te contó que se me declaró, ¿No?, yo la rechacé y ahora ella te usa para que me rechaces.
–– ¡ESO NO ES CIERTO!, ¡AMÉRICA NI SIQUIERA ME CONTÓ NADA!, al contrario, me dijo que, si me gustabas, que fuera feliz contigo, que te diera una oportunidad, que eras lindo, que ¡NO SIEMPRE ERAS TAN INFANTIL!, no voy a mentir, no soy ciega para no darme cuenta de lo que ella siente por ti. ¿Tienes una idea de cómo habla de ti?, se le iluminan los ojos apenas escucha tu nombre, se emociona cuando sonríes. Además, no estoy tomando esta decisión solo por ella.