—¿Estarás bien? —pregunta en el coche.
—Por supuesto —afirmo—. No te preocupes, yo me encargaré de lo demás.
—Esos sujetos son molestos —se queja cruzándose de brazos.
—Joder, se podía cortar la tensión con una maldita tijera —habla dejando caer la cabeza en el asiento.
—Siento tanto haberlos hecho pasar por el mal rato.
Todos niegan.
—Nos hizo feliz ver que estabas bien.
No sé si eso es cierto.
—Conduce antes de que nos arrastren dentro —comunico cansada.
Mi amigo se pone en marcha. Alejándonos.
—Hablando del rey de roma… —su nombre brillando en mi celular como sentencia.
—Creo que deberías contestar, si no seguirá llamando —murmura.
Asiento.
Tomo aire antes de atender.
Lo primero que percibo es su tono frío.
—Vuelve —ordena.
—Te tengo una noticia. No me mandas —estoy molesta.
Tengo un mal día desde que desperté.
—¿Quieres que te suceda algo? No debes ser tan ingenua.
Me río.
—Tal vez lo soy, porque te llegué a amar en algún momento y me arrepiento cada segundo que pasa. Pero de eso se trata la vida, Bennette. Supéralo.
—Te creeré cuando te atrevas a decírmelo en la cara.
—No te debo nada.
—¿Esto es un berrinche? ¿No puedes ser más inteligente por ti?
—Déjame a mí preocuparme por mi bienestar. Desaparece de una buena vez.
—Estás comenzando a molestarme.
—No es mi problema —gruño—. Trato terminado. No me vuelvas a buscar —le corto antes de pensarlo mejor.
Así debió ser desde un principio. No puedo involucrarme con alguien que me lastimó y nunca se arrepintió de hacerlo. Bennette no es bueno para mí.
Y aún así, me vuelves a doler. Porque estoy cayendo en cuenta de que siempre seré débil ante ti. Mi corazón tonto sigue latiendo por ti.
Y es por ese maldito sentimiento que siento que no puedo estar a tu lado. Por ese sentimiento te aparté cuando me besaste, no podía contaminarte. No podré jamás tener contacto con alguien después de un episodio. Mi mente no es capaz de dejarme manchar a los demás con la suciedad que me mancha cada día.
Si tuviera la elección, sin pensarlo desearía dejar de sentir algo por ti.
—Lo hiciste bien —me da unas palmaditas en el hombro.
—Lo sé, Eli —le sonrío.
Ya pasamos por esto. No quiero que me vuelvan a ver en este estado.
Quiero llorar.
—¿Qué te parece si vamos de fiesta? —inquiere dudosa.
No estaría mal ahogar lo que siento con el alcohol. Para eso existe. Liberar las penas de las personas que buscan una salida.
Y en este momento la necesito.
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Winter Breath (Borrador)
RomanceMichelle tras sufrir una humillacion se encuentra con un chico, cuyos ojos pueden hacerte sentir atraida como un iman, pero jamas sabras que esconden detras de esos hermosos ojos Perversion, romance, dolor, furia, bipolaridad, jamas lo sabras, hasta...
