II

229 10 0
                                        


Me contaste que no todos eran iguales, y no mentías:
algunos llevan la herida como mapa
y otros la usan como punto débil.
Yo te mostré dónde dolía y tú entendiste eso como una dirección.
Atacaste justo ahí, sin importarte el daño que ocasionarías.

Nosotros nunca Donde viven las historias. Descúbrelo ahora