¿Sabías que aún me es difícil mencionar tu nombre?
Por eso otros lo evitan, por eso lo cambian.
Como si fuera solo tuyo.
¿Por qué alguien más tendría ese nombre si es tuyo?
Cuando conozco a alguien con tu nombre me aterra mencionarlo y no poder ocultar la nostalgia, ¿entonces notarían lo mucho que te echo de menos?
¿Te echo de menos?
Supongo que no.
Porque decir que te extraño sería un eufemismo que jamás describiría lo desgarrador que se siente el hecho de que tú te hayas marchado.
Aún me parece increíble que duela tanto, que la tristeza sea tan abrumadora que me cree esa sensación de asfixia.
