Entendí algo que me resistía a aceptar.
Yo nunca fui importante para ti. Ni siquiera relevante.
Fui alguien a quien hiciste creer que lo sería pero después logró pasar desapercibida ante tus ojos.
Jamás hubo un "nosotros". Era sólo yo creyendo que se traba de ambos.
Que todo lo que yo pensé de ti solo lo imaginé, y tú olvidaste mi recuerdo tan pronto, mientras yo aún seguía escribiendo el tuyo.
Tal vez debí alejarme la primera vez que me hiciste dudar de mi, pero no lo hice.
Por eso hoy por fin logro cerrar esta historia donde tú nunca empezaste nada.
Lo que jamás fue y lo que creí dolería toda la vida ya ha dejado de doler.
Porque nosotros nunca fuimos.
