Pasaron los meses, los años y la vida nos volvió a cruzar.
No puedo negar que una parte de mi aún esperaba algo más.
La parte más ingenua de mi creyó en continuaciones.
No fue así.
Para ti, yo sólo era un persona errática que esperaba con avidez por ti, para mi, tú te habías convertido en un desconocido adusto y hermético del que sabía más cosas de las que debería para ser un simple desconocido.
