Cuando decidí que había sido suficiente
De llorar, de esperar, de doler.
Cuando acepté que no pasaba por tu mente ni siquiera por error.
Cuando entendí que esperar te hacía ausencia
y a mí, herida.
Justo entonces apareció alguien más.
Y aun así, me costó soltar.
Lloré días enteros por sentir que te estaba fallando.
No funcionó. Nunca habría funcionado.
Porque él no eras tú.
