Conocí al amor de mi vida.
Es una lástima que yo no haya sido el suyo.
Entonces me enamoré de aquel que también supo amar, pero no a mí.
De aquel que cumplió todas sus promesas,
pero no conmigo.
De aquel que presume a la chica que hoy tiene en su vida como si fuera su mayor tesoro,
pero esa no soy yo.
De aquel cuya mirada y sonrisa pertenecen
a quien logró que él dejara todo por ella,
pero nunca por mí.
