Capitulo 17

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—Joven maestro luce impecable – Hans comento con una sonrisa en sus labios.

Cale se alejo del espejo, su mano se metió en el bolsillo que Raon modifico para ser una bolsa espacial.

Hans observo lo que Cale le había entregado, una pequeña caja que tenía escrito su nombre.

Hans lo observo con sorpresa, su boca de abrio tratando de formular una palabra pero por alguna razón no pudo hacerlo.

—Hans no es necesario que me acompañes estaré bien.

Cale empezó a caminar a la puerta de su habitación.

—A por cierto, el cajón de mi escritorio está algo que quiero que entregues, cuento contigo Hans.

Cale sonrió, y por última vez observo la habitación y sin dar un paso atrás cerro la puerta.

La mano de Hans acercó la pequeña caja a su pecho, su mano se apretó y sin apartar la mirada de Cale lo vio retirarse de la habitación.

—Joven maestro...por qué siento que se está despidiendo.

El murmuro de Hans fue escuchado por la sombra de Sung Ji Woo que se retiraba de la sombra de Hans, ya no era necesario vigilarlo.

Hans observo la pequeña caja, tenía border negros y en la tapa estaba tallado su nombre.

Hans sonrió tratando de calmar su preocupación – El joven maestro es muy amable, aunque a veces da mucho miedo.

Hans rio con ternura, salió de la habitación listo para encargarse de las tareas que le tocaba desempeñar como mayordomo.

Las sirvientas y mayordomos notaron la sonrisa de Hans, y todos pensaron que estaba feliz de no haber ido con el joven maestro Cale.

No lo culpaban, servir a una basura era un trabajo que nadie quisiera.

Los sirvientes se movían con velocidad, limpiando cada parte de la mansión, el chef cocinaba con elegancia, la cocina desprendía un suave aroma.

—Señor Hans puede encargarse de la habitación del guardaespaldas del joven maestro Cale – una sirvienta pregunto a Hans.

—Tengo que ir a comprar algo para la cena de los jóvenes maestros, te lo suplico, toma mi lugar por esta vez.

Hans observo a la sirvienta, sonrió mientras que asintió con entusiasmo.

—Por supuesto, yo me haré cargo – la sirvienta sonrió.

—Muchas gracias, prometo que te recompensare – la sirvienta se despidió con una sonrisa.

Hans se despidió y con una pequeña risa se dirigió a la habitación de Erick.

La puerta de mármol oscuro y de adornos negros lo recibió, está habitación no era tan lujosa pero a comparación a las de los sirvientes era muy reconfortable.

Hans sonrió, puso su mano en la manija para después abrirla, la puerta se abrió con un ruido fuerte.

—Eso dió un poco de miedo – Hans murmuro por el fuerte ruido que ocasionó la puerta.

Las luces se encendieron iluminando la habitación, Hans cerro levemente los ojos mientras se acostumbraba del cambio de luz.

—Que extraño por qué la espada de Erick está aquí – Hans se acercó a la cama.

Observo la espada de Erick, la funda negra con la tortuga dorada estaba suavemente colocada a un lado de la cama.

Hans volteó a la derecha, una caja estaba puesta, sus ojos se llenaron de curiosidad.

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