¹⁹

1.3K 125 13
                                        

Varios días habían pasado desde el día que Dimitrio y yo nos confesamos que nos gustamos, cada vez estábamos más unidos y él cada día me demostraba que me amaba

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Varios días habían pasado desde el día que Dimitrio y yo nos confesamos que nos gustamos, cada vez estábamos más unidos y él cada día me demostraba que me amaba.

Hoy no lo vi en todo el día pero tenia bastantes cosas que hacer que ni siquiera me preocupe. Tenía planeado pasar el resto de mi día con él pero cuándo me enteré que se había perdido dinero del despacho fui inmediatamente a buscar a Monse.

—Monserrat, ay, hola Rosario —saludé a la mujer al verla también en la habitación —me enteré que se perdió el dinero del despacho de Alejandro, ¿ya lo encontraron?

—No —negó —pero ¿sabes qué? tengo la sospecha de que fue María

—Yo también lo pensé en cuánto me enteré

—Samantha, Rosario ustedes me van a ayudar, vengan —ambas la seguimos —Rosario vigile el pasillo, si ve que mi hermano se acerca a la habitación deténgalo con cualquier pretexto, ¿si?

Rosario accedió y Monserrat me tomó de la mano llevándome a la habitación dónde Dimitrio se quedaba. Se acercó sigilosamente al closet pero al abrir las puertas de este nos dimos cuenta que ya no había nada.

—¿Se fue? —pregunté con sorpresa y ella asintió

Volvió a tomar mi mano para esta vez ir a la sala en dónde se encontró si tía.

—Dimitrio se fue de la hacienda, tía —aviso en cuanto llegamos a la sala pero Carlota estaba dormida —¡tía!

La volvió a llamar asustadola.

—¿Qué pasa?

—Dimitrio, se fue

Ambas mujeres comenzaron a discutir pero Samantha no presto atención, estaba bastante concentrada en sus pensamientos tratando de adivinar a dónde pudo ir Dimitrio, hasta que un comentario de Monserrat la hizo prestar atención a la conversación.

—¿Ya se te olvidó la porquería que le hizo a Josefi...

Su tía carraspeo causando que Monse no terminará la pregunta.

—¿Qué es lo que ibas a decir? —la miré con curiosidad

—Nada, una tontería, estoy algo alterada y estoy diciendo cualquier cosa —explicó

—Estoy muy mareada, voy a salir un momento

—Te acompaño —se ofreció rápidamente Monserrat

—No es necesario gracias, con permiso

Salí de la casa cruzandome en el camino con Antonio, trato de decirme algo pero simplemente lo ignoré y continué mi camino, ya tenía bastante con saber que Dimitrio se había ido de la hacienda sin despedirse de mi.

—¿Qué haces aquí, guapa? —preguntó Adolfo poniéndose a mi lado

—Me sentía mal —expliqué —Adolfo, ¿sabes a dónde se fue Dimitrio? digo, eres su mejor amigo y supongo que te lo dijo

𝐄𝐧𝐜𝐡𝐚𝐧𝐭𝐞𝐝 || 𝐃𝐢𝐦𝐢𝐭𝐫𝐢𝐨 𝐌𝐞𝐧𝐝𝐨𝐳𝐚Donde viven las historias. Descúbrelo ahora