Capítulo 23

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Jaden Kiselev

Ya es de noche cuando aterrizamos en suelo ruso, mi país la boda será realizada aquí ya que es nuestro lugar me máxima seguridad no hay manera alguna de que se mueva algo en mi tierra y yo no lo sepa por eso decidimos traerlas, las están buscando por cielo, mar y tierra y no podemos permitir que las encuentren no se desde cuándo comenzó a interesarme la vida de otras personas más que la mia incluso no siento absolutamente nada por mi “familia" ya que ellos mismos pueden cuidarse las espaldas sin mi aunque nuestro apellido afecte bastante en que nadie quiera meterse con nosotros.

Bajamos del jet y tal parece que ya nos estaban esperando desde hace tiempo si algo se destaca en nuestras familias es la disciplina en cualquier aspecto, eso me costó aprenderlo después de muchos entrenamientos al rededor del mundo cuando solo era un niño, con tutores que me daban los peores castigos ya fuera con latigazos o otros más que me cuesta recordar me volvieron el mejor en todo y claro que debían hacerlo si apenas con 17 años tuve que hacerme cargo de la puta mafia sin elecciones, ya era mi obligación desde antes de mi nacimiento.

Me acerco a mi familia con Marcela que está hecha un manojo de nervios temblando sin parar y no sé si sea el momento indicado para presentársela a mi madre y hermanos que no hacen más que mirar en sus celulares tal parece que no quieren estar aquí y a mi tampoco es que me encante la idea de compartir a mi mujer con ellos.

- Спокойной ночи, Елена- Digo hacia lo que se supone es mi “madre".

- Buenas noches, hijo- responde ella y lo último lo recalca con su voz.

“Mi madre” habría sido lindo hablarle con amor, pero este amor se enfrió desde que comenzaron los castigos por su parte.

“No me abraces inútil”
“No sabes hacer nada bien”
“Me arrepiento de haberte dado la vida”
“No eres nadie"

Estas eran sus frases icónicas utilizadas para manipular en su momento me dolieron pero después descubrí que la escoria que tengo al frente no merece que le diga mamá, Ella no merece nada.

- Bueno no quiero alargar más las cosas Elena- sujeto a Marcela de la parte baja de su espalda haciéndola pasar al frente- Está es mi prometida.

Todos mis hermanos quitan la vista de sus células y se enfocan en Marcela que le da la mano a Elena quien no duda en recibirla, debe estar feliz ya que mi juramento sé rompió.

“Nunca voy a casarme, el apellido Kiselev morirá conmigo”- esas palabras resuenan en mi mente, que equivocado estaba para entonces.

Todos mis hermanos se acercan en fila y creo que a la Reina de la mafia le entraron los nervios porque comienza a temblar, en mi familia está el gen de la belleza y no sé cómo está Reina va a sobrellevar la situación.

Marcela Castillo

Creo tener la cara roja y supongo el porque si Jaden es un Dios griego aunque a veces me cuesta admitirlo sus hermanos están al mismo nivel todos tienen su encanto, están vestidos de traje y uff creo que me va a dar un paro cardíaco aquí mismo todos se acercan y comienzan a presentarse.

El primero en hacerlo es un chico de aproximadamente veinte años aunque sinceramente no sé, es muy alto y tiene un cuerpo atlético, ojos Verdes, cabello negro que resalta su mirada y es de tez blanca es una belleza por donde lo mires y aunque sé que no debería estar pensando así de mi cuñado es inevitable.

- Mucho gusto preciosa, mi nombre es Dimitri Kiselev es un placer poder conocerte- me mira de arriba a abajo con deseo mientras sujeta mi mano y le da un corto beso que me hace estremecer y poner más nerviosa.

- Mucho gusto, Marcela Castillo- al decir mi apellido el instintivamente se aleja y no entiendo el porqué, solo asiente y se va volviendo su vista a su tablet.

Eso estuvo raro pero no pienso mucho ya que el siguiente se aproxima a mi, es un chico de cabello castaño claro y ojos color cielo, que te hace perderte en ellos pero que a la vez te dicen que debes alejarte lo más que puedas de él su mirada es fría y todo en el irradia esa vibra de lejanía, su tez es morena y ni hablar del cuerpo que se manda este hombre, que me mira de arriba a abajo reparando si hay algún error en mi.

- Quisiera decir que es un placer conocerte Marcela, pero la verdad es que no lo es- las palabras que salen de su boca solo me hacen quedar en shock.

~ Este quién se cree que es~

- Tampoco es que tuviera otra opción, así que te exijo respeto ya que en ningún momento te he tratado de mala manera- respondo lo más respetuosa posible.

~ Cuanto quisiera mandarlo a comer monda pero no sé puede, o bueno no por ahora~

- No voy a tolerar sus faltas de respeto hacia mí mujer, asi que Vladimir controla tu lengua si no quieres que te la corte- habla Jaden con ojos oscurecidos y de verdad agradezco que se metiera porque de verdad esto no saldría lindo.

- Ya dejen de pelear y acabemos con las presentaciones de una vez por todas- habla la madre de Jaden y tal parece que esos dos no se llevan para nada bien.

- Vladimir Kiselev- me da la mano y la acepto por respeto nada mas.

~ A la mierda el respeto Perra~

- Nicolai Kiselev mucho gusto, Reina- me dice coqueto y guiñando un ojo un chico de tez blanca como la nieve, ojos cafés, cabello blanco y cuerpo atlético sencillamente perfecto.

La belleza es algo que caracteriza a esta familia y no me cansaré de decirlo.

- Mucho gusto, Marcela Castillo.

El solo asiente y se va pasando el siguiente, que es un chico de cabello negro despeinado con ojos entre azul y verdes, unos ojos únicos ya que nunca los había visto en otra persona y que lo hacen ver sencillamente mágico y su piel blanca como la nieve hace juego con ésto.

- Mi nombre es Andrew Kiselev, encantado de conocerte belleza- me dice y instintivamente me pongo roja por sus palabras.

- Mucho gusto- se acerca a mi y me da un beso en la mejilla logrando ponerme nerviosa.

Mientras me da ese “discreto beso" me sujeta de la cintura y se va, dando paso a dos chicos que parecen se gemelos y son verdaderamente lindos, cabello rubio rizado son bastante altos, tienen ojos verdes y su tez es blanca tiene un olor a coco que me encanta y me dan ganas de acercarme a oler más de cerca ese rico aroma.

- Mucho gusto mi nombre es Mikael Kiselev, un placer conocerte- me dice uno de los chicos y tal parece que estoy viendo doble se ven exactamente iguales que confunden.

- Michael Kiselev mucho gusto y no mi Reina no estás viendo doble, somos gemelos- los dos se ríen y Dios sus risas me dejan hipnotizada.

- Mucho gusto, Marcela Castillo.

Los dos se acercan a mí con ojos oscuros y mi corazón comienza a latir a mil por hora, ambos se acercan y me dan un beso muy pero muy cerca de los labios y yo solo sé que esa rara sensación en mi pecho no es solo por querer una amistad con ellos.

~ ¿Estamos sintiendo cosas por los cuñados?~

Sinceramente no sé, pero mejor no pienso en eso debo estar concentrada en mi boda y pensar en mis cuñados no va a ser la mejor opción.

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Holii✨💫
Traducción✨☄️
“Спокойной ночи, Елена"
Buenas noches Elena
Gracias por leer🫀🥰

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