Capitulo 72

103 7 0
                                        

Las estrellas brillan aún después de morir; ¿Porque un corazón no puede latir después de creerse muerto?.⭐✨
Maraton 1/4.🫀


Marcela Castillo

Llegamos a lo que parece ser una mansión espléndida juraría que salió de una puta película de Reyes y Reina parece un jodido Castillo que al mirarlo te encanta más de lo necesario más de lo que puedes imaginar sencillamente más, y yo estoy más que encantada con solo mirarlo tanto que no noto en que momento Vladimir bajo del auto y abrió mi puerta como todo un caballero haciéndome sonrojar y tomar su mano al bajar del deportivo sintiendo mariposas revolotear en mi estómago que son avivadas al sentir su mano en mi cintura presionandome contra el haciendo que mi mirada se pose en sus ojos castaños que causan algo diferente en mi.

«Algo a lo que todavía no se cómo nombrar»

— ¿Pasa algo?— Pregunto con la voz algo rota despues de mirarnos durante algunos minutos— ¿Porque me miras?.

— ¿No puedo hacerlo?— Vuelve a repetir aquello del auto y sonrio cuando se da así mismo la respuesta obviando— Claro que puedo hacerlo eres mi mujer, mi diosa salida del jodido infierno y la única que puede provocar muchas cosas en mi con tan solo una sonrisa.

Besa mis labios con suavidad y mi corazón late fuerte con sus palabras que calan profundo en mi marcandome sin piedad.

— Yo un líder de la mafia sin pizca de piedad diciendo esto— Sonríe con sarcasmo mirando a los lados susurrando— Debo escucharme ridículo, ¿Verdad?.

— Para nada Señor Kiselev— Está vez quien lo besa soy yo y su mano que antes estaba en mi cintura pasa a mi trasero— Agarramos confianza pronto ¿eh?.

Su risa ronca es lo que se escucha antes de besar mi cuello aspirando mi aroma directamente de mi piel apartando el cabello de aquel lugar dejándome aún más expuesta para el.

— Tu olor y sabor— Dice en murmullos que parece soltar sin querer— Joder, ¿Que me hiciste?, ¿Un hechizo?.

— Que nazca en octubre no significa que soy bruja ¿Sabes?— Mi respuesta hace que algo brille en sus ojos y no se que es hasta que soy conciente de lo que acabo de soltar.

— Tus fluidos me embrujaron— Susurra el acercándose a mi rostro— Y meterme entre tus piernas fue mi condena, bruja.

Algo parecido a la vergüenza me inunda y joder no se que me pasa en estos momentos Pero mi respiración se vuelve irregular con tan solo la presencia de aquellos hombres que aparecen uno a uno llegando en sus autos dejándonos solo unos segundos a solas.

— Si fuese así te condenaste porque quisiste— Respondo altiva causando otra sonrisa en él está un poco más sexy que la anterior— Y no, no soy bruja Señor Kiselev.

— Si, si lo eres— deja una mano en mi cintura colocándose frente a mi con ojos oscurecidos— No me harás cambiar de opinión, ahora deja de llamarme asi.

— ¿Porque?— Su paciencia se está llendo al caño y amo ser yo quien lo impaciente— Me gusta llamarlo asi, Señor kiselev ¿Le molesta?.

Mi voz sale con inocencia para nada pura y él lo sabe ya que sonríe orgulloso Pero a la vez algo en su mirada me dice que su impaciencia es más.

— No estoy para juegos Reina— Pega su cuerpo al mío y puedo sentir su miembro más despierto que nunca contra mi estómago provocando corrientes en mi centro— Para ya o esta celebración acabará antes de que siquiera inicie.

Mi centro se humedece encharcando mis bragas solo con sentirlo en mi piel invitandome a hacer cosas que no debo, secando mi garganta la cual añora probar absolutamente todo de el sus ojos se oscurecen aún más si es posible mientras una de mis manos baja junto a dónde se encuentra su miembro tocandolo sobre la tela sacándole gruñidos mientras que mi otra mano pasa a su cuello observando cada una de las facciones de su rostro las cuales se contraen por mis caricias.

— Para— Ordena y yo sigo mis caricias— Para ya Marcela.

— ¿Porque Señor Kiselev?.

Desabrochó su cinturon metiendo mi mano dentro tocandolo por encima de su boxer mientras su boca se entreabre gruñendo maldiciones para cuando voy a tomar su miembro sin tela que nos interrumpa el claxon del deportivo de Aston suena sacándonos de nuestra burbuja.

— Debemos entrar— la manzana de Adán en su garganta sube y baja mientras aparta mi mano— Eres buena para encantar bruja.

— ¿Soy buena para encantar o tú siempre deseas ser encantado?.

Contraatacó y una sonrisa sincera sale de su rostro aquella que solo sale a relucir conmigo.

— Tienes un punto, bruja.

Besa mis labios por última vez antes de tomarme de la cintura y avanzar hacia la puerta de la gran mansión en donde ya nos esperan todos el lugar donde estábamos estaba oscuro por lo cual los demás no notaron que hacíamos «O eso quiero creer» pero antes de llegar Vladimir se voltea a mirarme.

— Por cierto —Un beso fugaz llega a mi frente y sonrió por la acción— Feliz cumpleaños bruja.

Antes de poder decir algo llegamos hasta los demás los demás quienes aún detallan mi vestimenta comiéndome con la mirada aunque que puedo decir si yo también lo hago justo ahora..

— Se ven tan...Exquisitos con esos putos trajes.

Suelto antes de siquiera procesar lo que mi puta boca imprudente dice y mi sonrojo llega calentando mi cara y aún así me preguntó porque actuó como una cría a su alrededor.

— Lo sabemos preciosa pero gracias por recordarlo— Suelta Mikael dandome un beso

— Tu te vez como lo que eres— Michael es el siguiente en acercarse besando mi frente— una Reina

— Gracias— Respondo algo tímida.

«Mi cerebro está procesando demasiadas cosas justo ahora ma verdad»

— Lo halagos no se agradecen Королева— Responde Axel subiendo las escaleras conmigo.

— Se reciben nada más— Completa Aston al otro lado.

— ¿Eso no sería grosero?— Pregunto antes de llegar a la puerta.

— ¿Cuando has visto una Reina bajar la cabeza para agradecer?— Responde Jaden con otra pregunta y mi cara parece responder— Exacto, nunca.

— Los halagos se aceptan más no se agradecen— le sigue Vladimir quien se pone frente a mi cuando llegamos a la puerta— ¿Porque estarías agradeciendo algo de lo que ya eres conciente?, es ilógico.

— Entiendo, aunque eso sonó algo egocéntrico— Respondo y alzo las cejas un poco al ver la venda en sus manos— ¿Para que es?.

— Si, esa era la intención— Responde lo primero y descubrí lo segundo cuando se posiciona detrás de mi y la pone sobre mis ojos cegandome— Que se mantenga la solpresa hasta el último momento.

Antes de siquiera poder responder me encuentro caminando con ayuda de los gemelos los cuales reconozco por su olor «Si, parezco psicópata lo sé» pero es algo que me ayuda a distinguirlos a cada uno y mis dotes de psicópata son alimentados por ellos los cuales siempre están cerca pero obviando que soy psicópata ¿Porque mis ojos están tapados?.

¿Cuál será mi solpresa?.

••••••••••••••••••••••••••••

Holii✨🙃
Amo la tensión que hay por aquí✨💋
Por fin una maratónn, no me mentiraa ni tan así pero algo es algo espero y lo disfruten babys me costó no publicar cada uno por separado pero es el cumpleaños de Marcela y veinte no se cumplen siempre ¿Verdad? En fin nenas gracias por leer byee.✨🧚

Destino [+18]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora