36. Sin culpa.

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Al otro día por la mañana, Yuuji estaba desayunando junto a Sukuna el cual hablaba con Uraume.

Sukuna: Necesitare que me entreguen esos libros de inmediato, ya es hora de ponerme al día con eso, el diagnóstico de mi padre no es favorable.

Uraume: Claro, mandare a alguien de confianza.

Sukuna: Prefiero que seas tu quien vaya, puedes tomarte el día.

Uraume: En ese caso, regresaré por la noche.

Sukuna: Sí, sí.

Uraume: Su padre morirá dentro de muy poco así que usted heredará todo y el poder sobre el clan Ryomen será todo suyo.

Sukuna: Así es y si no te apuras y sigues metiéndote en lo que no te importa lo primero que haré será despedirte.

Uraume no dijo nada y se fue.

Sukuna: Los dos deberíamos prepararnos para el futuro, sería bueno que pasaras tiempo con mi madre para que aprendas a ser un buen esposo para el heredero del clan Ryomen.

Yuuji: No es necesario porque cuando obtengas lo que quieres, yo me separare de ti.

Sukuna: ¿A poco ya se te acabó el amor por mi?

Yuuji: Lo único que siento por ti es desprecio.

Sukuna: Es una lástima, pero todo esto te lo has buscado tú.

Yuuji: Si ya no tienes nada importante que decir, me voy.

De repente escucharon que tocaron a la puerta.

Sukuna: Yo abriré.

Sukuna se levantó de la mesa y fue a abrir la puerta, Yuuji fue detrás de él.
Al abrir se encontró con su madre.

Sra.Ryomen: Buenos días hijo mío.

Sukuna: Ya sabía que vendrías hoy.

Yuuji: Buenos días.

Sra.Ryomen: Hola Yuuji.

La madre de Sukuna abrazo a Yuuji.

Sra.Ryomen: Me alegra que estés bien, lamento si haz tenido problemas con el engreído de mi hijo.

Sukuna: ¿Porqué no pasas y te tomas un té?

Sra.Ryomen: No hijo, gracias,  solo vine a llevarme a tu esposo.

Sukuna: Lo sé, bueno, yo también me voy, también tengo asuntos que hacer.

Sra.Ryomen: Me imagino que estas listo Yuuji.

Yuuji: Si, vamos.

Yuuji avanzó hacia afuera para tomar camino pero Sukuna lo detuvo, lo tomo de la mano para acercarlo a él en un movimiento agresivo para finalmente unir sus labios a los suyos.

Yuuji se separó de inmediato.

Sukuna: Que les vaya muy bien y que los resultados sean los esperados.

Sukuna sonrió e Itadori lo miró con odio.

Sra.Ryomen: Bueno, vamos Yuuji.

Yuuji se fue junto a la madre de su esposo.
Odiaba todo aquello y aún más saber que dentro de muy poco Sukuna sería el jefe del clan Ryomen y podría hacer todo lo que quisiera.

Durante el camino al medico Yuuji habló con la Sra.Ryomen.

Yuuji: Escuché que la salud de su esposo no va bien.

Sra.Ryomen: Así es, desgraciadamente solo queda esperar su fallecimiento, después de eso nosotros como matrimonio y líderes del clan se terminará.

Yuuji: Usted ha hecho un gran trabajo por su clan.

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