×capitulo uno×

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{La cuarta etapa, la negociación}

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{La cuarta etapa, la negociación}

El pitido constante de la máquina que informa del puso de Argentina era a la vez un sonido estresante y aliviador... Era una señal de que el albiceleste estaba vivo, que su corazón todavía late, pero, al mismo tiempo, era un recordatorio de la situación en la que él se encuentrá, con aquellos tubos conectados a sus brazos, las vendas cubriendo su piel y una mascarilla que lo ayuda a respirar.

Los presentes estaban en silencio, vigilando que el de ojos tricolor se mantenga estable y esté bien... Pero además del sentimiento colectivo de preocupación, había una sensación de tensa antelación que todos compartían.

—Buenos Aires-..— Jujuy intento romper el silenció, pero fue detenido por una mirada de advertencia de su hermano.

Salta apretó los puños, la ira hirviendo en su sangre. Todo su cuerpo estaba tenso, sus dientes apretados y sus nudillos blancos, su mirada siendo una mezcla de odio y resignación.

La discusión entre los mellizos se había agravado hasta el punto de pelear entre ellos. Tenían opiniones muy diferentes sobre lo que debía suceder, pero olvidaron que quien decide si a Argentina le pasa algo es Buenos Aires, la capital.

No ellos.. no Suecia.. tampoco Reich.

Era Buenos Aires quien decidia, y no había discusión al respecto.

—Papá se estaba desangrando en el suelo... Y a ustedes no se les ocurrió mejor idea que ponerse a pelear como dos muchachitos de mierda?— Baires les recriminó sus acciones.. su tono era tranquilo, pero peligroso. Obviamente estaba enojado.

Claro que cuando el porteño, como lo llaman sus hermanos, se pone serio, entonces es grave.

Al bonaerense no le gusta tener que ser el responsable de decidir o mandar, pues detesta la idea de que si algo pasa mal la culpa recaería sobre él.. pero en tiempo de crisis no había tiempo para que se haga el difícil con si mandar o no.

—¡Él quería dejarlos irse!— Salta reaccionó de manera agresiva, despotricando sobre us mellizo mientras lo señala.

—¡Porque yo si pienso las cosas! ¿Tu plan cuál era? Torturarlos y matarlos para que su gente después mandé ataques nucleares aquí.— se defendió el de colores claros.

—¡Me importa una mierda!— Buenos Aires interrumpió la que de seguro sería otra discusión, gritándoles a ambos. —Ustedes no tenían que suponer que podrían decidir que hacer, ¡Lo único por lo que debieron haberse preocupado es por papá! Un puto segundo más y hubiera muerto desangrado!

Nuevo Mundo (ArgentinaxTodos)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora