¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
{La cuarta etapa, la depresión}
En la sala de la ONU, la tensión era evidente: Miradas indiscretas, maldiciones dichas a lo bajo, palabras de odio silenciosas y una colectiva cara de orto.
Al menos, todos los que habían ido al hemisferio sur compartían la amargura general. El resto de country's no tenía ni idea de que rayos habían pasado en esas vacaciones que habían dejado a todos tan inquietos, por decirlo de manera suave.
El más amargado y cansado era España... O por lo menos era en el que más se notaba. Tenía ojeras qué para este punto parecían moretones, la apariencia descuidada y una mirada de odio dirigida específicamente a NASA.
Los murmurós del Europeo eran bajos e inentendibles en general, pero entre el resto de hispanos pudieron rescatar algunas cosas como 'maldito gilipollas lameculos' y 'a ti te tuvieron que haber disparado, subnormal de mierda'.
El español no soportaba quedarse con la intriga. La idea de haber asesinado a Argentina le daban náuseas. El gigante podrá haber sido todo lo intimidante y extremo que quieran al principio, pero demostró ser una buena persona. Se preocupaba por sus hijos, estaba dispuesto a compartir sus costumbres y conocer las de los otros, los alojó en su casa y les dió una hospitalidad que muchos de los presentes nisiquiera se esfuerzan por fingir tener.
Otro que parecía devastado era ONU. La organización de la paz estaba preocupantemente callada, su mirada desenfocada la mayor parte del tiempo, perdido en sus pensamientos... Sin duda, había sido el que más había intentado llevarse bien con el albiceleste.
Las alas, ahora descuidadas, de la representación se agitaron al recordar esos hermosos ojos tricolores, y el como parecían tan tranquilos al hablar con él, solo para adoptar un brillo casi inocente por las cosas más simples como sus alas o la mension de querer mostrarle el mundo.
Apretó sus puños inconsciente, la ira hirviendo bajo su piel al pensar que si no hubiera llevado a todos, las cosas se hubieran dado de otra manera... Pero claro, Usa no le dejo otra opción que llevarlo, y al sumarse él, todo el resto exigió ir también.
Otros, como por ejemplo Alemania, estaban afectados pero por otras cosas.
El tricolor parecía al borde de un aneurisma. Las pesadillas persiguiendolo. La imagen de su padre, bastante vivo y existente, grabada en su cabeza, y repitiéndose como si de un disco rayado se tratase.
Sus ojos estaban desenfocados y bastante apagados, el sonido a su alrededor opacado por un abrumador silencio. Sus hombros estaban tensos, las miradas de cautela y sospecha, incluso de odio, sobre él lo hacían sentirse demasiado abrumador y fuera de su lugar.
Por qué?
Pensó el alemán, su voz haciendo eco en su cabeza.