capitulo 51: La valentía de una niña

26 0 0
                                    

En poco menos de dos horas, fumiko había llegado por fin había llegado a la ciudad de Tokyo. Se encontró maravillada por lo bonito que era el lugar, se preguntaba que más cosas le podía ofrecer este lugar para ver, pero ella no estaba aquí de turismo.

Aún que mientras caminaba tomo unos segundos para ver los edificios y los distintos puestos donde las personas ofrecían todo tipo de productos para la venta, la comida en uno de esos puestos se veía deliciosa, pero solo tuvo que oler para conformarse.

Ella se había acercado a una persona y pregunto por la dirección del hospital abandonado, afortunadamente esa persona sabía la indicación y amablemente le dijo por dónde debía tomar para llegar allá.

Por lo que empezó a trotar hacia el hospital.

No te vayas a meter en problemas ma".

(...)

Por el lado de la señora mifune, estuvo un poco perdida por dónde debía tomar para llegar al hospital, pero ahora parece que estaba tomando buen camino, afortunadamente era así.

Porque había visto que al frente suyo, a pocos kilómetros estaba ese edificio de urgencias abandonado.

Al fin llegué".

La mujer suelta una pequeña carcajada.

Paso uno completado, paso dos matar al objetivo".

Maa!!".

Estuvo apunto de dar un paso hacía adelante e ir directamente al hospital, pero escucho la voz de fumiko, cosa que la hizo voltear de inmediato a verla de manera molesta.

Fumiko, que te dije?".

Lo siento ma!, Pero no quiero que estés sola en esto!".

Me estás desobedeciendo?...".

...".

Ella agachó la mirada avergonzada, nunca se había atrevido desobedecer a su madre, pero se armó de valor para responderle.

Si...si lo hago... Por qué si no quiero que mueras, tengo que desobedecer te mamá".

...".

La mujer se veía irritada y había soltado un suspiro por eso.

Cuándo acabemos esto me largo lejos fumiko, así que apúrate y vamos no tengo todo el día".

La madre de fumiko le dió a espalda a su hija y empezó a caminar al frente.

Lo que tengo que hacer para que dejes de fastidiar me".

...Por qué siempre me tratas así?".

...".

La señora mifune queda quieta al escuchar eso, aún dándole la espalda a la joven. Esa voz de fumiko había sonado con bastante tristeza.

...Solo muévete, tenemos trabajo que hacer".

...".

No tuvo más de otra que callarse y seguir a su madre hacia el hospital.

(...)

Lo primero que habían visto al entrar fueron los destrozos del sitio, que mostraban y generaban un ambiente tétrico en toda la atmósfera, alumbrando con unas linternas para poder moverse y ver los alrededores con mas visibilidad.

Observaron cada rincón y espacio en esta parte del hospital, logrando divisar una luz que no era de las linternas, era luz que provenía del propio hospital.

Hay gente aquí".

Escucho las palabras de su madre y la sigo para subir al siguiente piso por las escaleras, llegando a otro piso, dónde al poco de caminar vieron un cuarto que también estaba iluminado, escondiéndose ambas en las paredes de la puerta.

Dias normalesDonde viven las historias. Descúbrelo ahora