17 de noviembre, 2022
Abu Dabi, Emiratos Árabes
Finalmente habían llegado al fin de semana de carrera, ambos se hospedaron en una habitación diferente, más que nada porque ambos lo habían hablado.
Necesitaban descansar un poco, necesitaban procesar todo, en soledad, al menos Alex si lo necesitaba y Max tampoco se opuso, el lo entendía.
—Hey mate. —dijo Alex llegando a comer con Albon. —¿Qué vamos a hacer?
—Recuperar el tiempo perdido, después de la comida en Brasil no te he visto y desde antes que no tenemos una buena plática de amigos.
—Es cierto, soy una mala amiga. —imitó llorar para después ambos comenzar a reír. —¿Alitas y cerveza?
—¡Siempre!
Ambos pidieron la orden más grande de alitas del menú y dos tarros grandes de cerveza, realmente no había mucho de qué platicar, pero aún así era agradable platicar entre ambos.
—Y entonces bum, anillo. —dijo Alex enseñando su mano.
—¡Are you kidding me! Necesito en serio seguirte a todos lados porque si no, nunca me lo contarías.
—Bueno, solo estamos viendo, aún no veo ese gran día de cerca. —sonrió y bebió de su tarro de cerveza. —¿Y tú y Lily?
—Ya lo hablamos, pero no estamos seguros de si el matrimonio sea algo bueno, no queremos que cambie nada.
—Si lo entiendo perfectamente.
Y lo entendía porque algo había entre ambos, entre Max y ella desde una semana antes de Brasil, si, quizás sentía que corría, quizá no era algo que estaba buscando y que con él llegó, pero, desde que habían confirmado su relación hasta el momento que se casaron, habían pasado cuatro meses que se sintieron cuatro años, cosa que no pasó con Paulo.
Odiaba comparar ambas relaciones pero, todo era demasiado diferente a lo que conocía, antes de Paulo nunca tuvo un novio, solo intentos vagos de salir. Pero nunca hubo nada más.
No había nada antes de él y Max estaba siendo el después.
Y ella sabía a la perfección de después de Max no había nada más que no fuera él.
—Deberían de esperar un poco, ver cómo funcionan entre ambos y si se da que se de cuando tenga que llegar, ¿me explique? —dijo Albon.
—Bastante. —aseguró. —Cambiando de tema, ¿qué hay de nuevo en tu vida?
Albon comenzó a hablar con demasiado fluidez mientras Alex asentía escuchándolo mientras comía sus preciadas alitas, era bastante entretenido ser amigos, equipo y estar hablando juntos, eran bastante unidos y eso le gustaba porque podían no hablar durante un tiempo y era como si siguiera intacta aquella amistad, lo mismo pasaba con Neymar.
—Entonces bum, me encantó la temporada. —dijo Albon provocando que Alex riera. —Mejoramos el auto, terminamos campeones, ¿qué más se puede pedir a la vida?
—¿Tranquilidad? Me siento demasiado cansada, como si hubiera vivido diez años en uno solo, no creía que la F1 fuera taaan agotadora. —sonrió. —Deberíamos de hacer esto seguido, como mates, como equipo.
—Si, deberíamos, ¿ese no es Max?
Alex volteó y lo miró, por supuesto que era Max, pero no sabía que hacía con Kelly en aquel lugar, ella no sabía siquiera que ambos estarían en aquel lugar.
—Si.
—¿Y no le vas a decir nada?
—No creo, ninguno es así.
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Madonna | M.1
Fanfiction"Tu eres Madonna en la actualidad" "Le gustan todos los detalles y allí es donde entro yo" Alex Senna, hija del famoso corredor Ayrton Senna, ha llegado a la Formula 1 para continuar con el legado de su padre, siendo la mujer más importante dentro d...
