Alicent Hightower.
El viento Revolteado su cabello rizado la princesa Alicent miraba fijamente a su hija que sostenía entre sus brazos, tan pequeña y tan frágil. Su dulce y pequeña hija, la luz que su vida. Cuando se enteró que estaba esperando un hijo su emoción fue mucha, tendría otro hijo, y meses después nació su preciosa Visenya, tan idéntica a su dragón rebelde, tan preciosa como su Aegon, sus dos niños, aún recuerda cuando Visenya nació, su pálida piel y su regordete cuerpo, sus preciosos ojos amatista, iguales a los de Deamon, pero en esos ojos había una calidez, la misma que sintió cuando nació Dareon, Dareon. Su pequeño niño audaz, Ella se sentía agradecida con los dioses por los hijos que le otorgó, sus cuatro hijos llenaban toda para ella.
—Muña.— Un Aemond de diez y cuatro años apareció en sus aposentos mirando con una sonrisa ladina a su hermana.—
—Querido, pensé que estabas entrenando.— Sonrió suavemente y acarició con cuidado la mejilla pálida de su segundo hijo.—
—Ya terminamos.— Alicent solo hizo un ruido de afirmación.— Me llevaré a visenya, debe seguir sus clases de valyrio.—
—Ve con tu hermano, florecita.— Visenya solo hizo un ruido de disgusto al oír las clases, se abrazó a su hermano mayor despidiéndose de si madre.—
Cuando los miro salir solo suspiro, llevó su mano a su vientre haciendo una mueca, tal vez sus sospechas eran reales, estaba embarazada otra vez. Visenya tenía solo dos años, soltó un suspiro y se miró frente al espejo, había olvidado desde cuando empezó a usar rojo y negro y dejar atrás el verde, el verde que tanto le recordaba al hombre que le hizo tanto daño. Alicent apretó sus labios y se dio la vuelta saliendo de sus aposentos, por el camino se topo a su esposo el cual ni la miró, solo hizo un asentimiento haciendo que la dulce Alicent sintiera un vacío en su pecho. Aún no recuerda cuando hablaron sin pelear o sin dejarse de hablar por meses, a menos que Deamon la llamara a sus aposentos.
Cerró un poco sus ojos y se dispuso a seguir caminando hasta la sala del maestre, cuando llegó entró a pasos lentos ante la atenta mirada del maestre mellos.
—Alteza, ¿puedo ayudarle en algo?— Pregunto con una sonrisa.—
—Creo que estoy embarazada..— El maestre sonrió y se acercó a ella con una sonrisa, la guió y la sentó para empezar a hacer los exámenes.—
—Felicidades, está en esperada de un próximo príncipe o princesa.— La pelirroja bajo su mirada y solo le agradeció para luego salir, necesitaba a la reina, al llegar a los aposentos de Aemma tocó suavemente hasta que la dejaron pasar.—
—Alicent, bienvenida!— Sonrió con felicidad y calidez la mujer, Alicent no respondió y solo se arrodilló en el
Suelo para recargar su cabeza sobre el regazo de la reina. Aemma sonrió con cariño y acarició suavemente su cabello cantando una pequeña canción de Valyrio.——Estoy en espera, mi reina.— Aemma se mostró sorprendida, suspiro comprendiéndola.—
—Me siento feliz por tener otro príncipe rodeando al fortaleza, pero no te muestras muy feliz , mi pequeña.—
—Estoy feliz... solo que es maestre Geraldys dijo que no soportaría otro embarazo... — Aemma se tenso y acarició más despacio su cabello.— Pero aún así lo tendré.—
—Es arriesgado, pero si tú lo deseas está bien.— Beso suavemente su cabeza, en ese momento Rhaenyra entró seguida de su prole.—
—Oh, madre, ali.—
—¡Tía ali!— Lucerys y jofrrey se sentaron a su lado abrazándola, menos jace que decía que él estaba ya muy grande para eso.—
—¿Y mi abrazo Jacaerys?— Arqueo su ceja viendo fijamente al adolescente que hizo un ligero puchero para luego acercarse y abrazarla con fuerza.— Buenas tardes, tía Alicent.—
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The green Fury
Fanfiction"Donde Alicent es una joven Lady rebelde que ignora las órdenes de su padre y quiere Vivir su propia vida." "Donde Deamon Targaryen se fija en la hija de la mano del rey y trata de enamorar a la Joven chica de 15 años." 🧨🧨 -Incesto. -Contenido...