26:La casa Inoarden se tiñe de rojo vino.

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"En la oscuridad de la noche, el vino rojo puede ser el preludio de tragedias en la casa Inoarden".

Fiódor Dostoyevski.

Antonio Bonatti:

Los ojos de Ginebra ardían con fervor, estaba dejándose llevar por la sed de sangre y había salido de la casa Falcone a asesinar a los Inoarden. Adelante mi reina, si quieres eliminarlos, con gusto te dejaré hacerlo.

- ¿En serio vas a dejarla que asesine a su propia familia? - Lorena salió de la casa y caminó hacia mi lado.

- Si es lo que ella desea para vengar la muerte de su padre, tiene sentido dejarla matarlos.

- A veces eres un detallista romántico, pero otras veces eres un maniático que le gusta la sangre y gastar dinero - me reí por su comentario.

- A Ginebra le gustan mis dos facetas, tanto el romántico como el maniático, así que no le veo problema a eso.

- Si eh, de todas formas, a mí también me encantaban esas dos facetas de Bruno - tocó el collar que tenía en su cuello - Espero que no quede algún rastro cuando Ginebra asesine a los Inoarden, o sino - saca la placa de su collar donde justamente tenía una foto de Bruno y ella - No tendré más de otra que arrestarla.

- ¿Tú no tienes otra identidad como Vannesa, verdad?

- Para nada Antonio. Seré una adoptada por la familia Valencia, pero mi nombre es y siempre será Lorena.

- Bueno, si la princesa de Bruno lo dice - ambos nos miramos - Podemos ir a acompañar a Ginebra y visitar a los Inoarden.

- ¿Ya estás arrepentido por haberla dejado ir?

- Un poco - sonreí, nos subimos al auto y vamos detrás de Ginebra a la casa de la familia Inoarden. Cuando llegamos a la casa, tanto Lorena cómo yo estábamos impresionados. Sé que ya había visto las habilidades de Ginebra, pero esto parece como si hubieran soltado a una fiera.

La casa Inoarden se tiñó de rojo vino, los cuerpos de casa miembro de la familia estaban en el suelo desangrados sin poder moverse, ya no podía reconocerlos, claro, a excepción de Vannesa Inoarden que no estaba presente allí. Arriba en el segundo piso, se encontraba Ginebra con su espada introducida en el cuerpo de su madre.

- Arderás en el infierno por haber asesinado a mi padre, Loretta Inoarden.

- Es bueno, que haya podido conocerte, aunque fuese en mis últimos momentos de vida, Ginebra. Sí, te pareces mucho a ti padre, Camilo Falcone - una lágrima cayó por su mejilla con su último suspiro de vida. Ginebra la lanzó hacia el primer piso junto con la espada, quedando recostada en la mesa con sus manos agarrando la espada, y Ginebra comenzó a llorar.

- Eso es mi diosa, has logrado terminar con un rencor falso entre familias - ahora si podía ser mía y sólo mía, sus pensamientos, sus acciones.
Disfruté lo último que pude ver de cómo asesinaba a los Inoarden, pero de tan sólo imaginarlo, me siento poseído por ella. Ella, mi pelirroja favorita, como tú no hay ninguna otra. Sé mía, Ginebra Inoarden.

- ¿Te sientes bien? - Lorena le preguntó a Ginebra cuando salimos de la casa.

- Me siento súper - se estiró en el asiento - Jamás me había sentido tan libre - sonrió y me miró - Gracias por apoyarme siempre, Antonio.

- De gracias nada, Ginebra. Vamos a casarnos - sus ojos se iluminaron con mi propuesta.

- Pero antes de eso.... - nos giramos a la mansión Inoarden - ¿Qué tal si la incendiamos? - los tres estuvimos de acuerdo, y Lorena fue quien lanzó el aceite y prendió fuego a la casa de los Inoarden. Aquel recuerdo de existencia de esa familia, pronto sería borrado por las llamas. Por lo tanto, jamás existió la familia Inoarden.

- ¡¡Joder, te ves hermosa con ese vestido!! - Lorena y ella estaban abrazándose como si no hubiera un mañana. Habían pasado tres días desde el incendio en la casa Inoarden y ni siquiera habían puesto alguna noticia en la prensa, como si todos estuvieran de acuerdo con la muerte de esa familia. Ya Vannesa no tenía que seguir fingiendo ser la 4ta hija falsa, ya Ginebra podía decir libremente que era hija de Camilo Falcone, por lo tanto, ésto era lo mejor.

- Tú también deberías probarte uno, Lorena - Ginebra la entró con ella al vestidor - ¡¡¡Ta rán!!! ¿No se ve espléndida? - abrió las cortinas. Lorena estaba con un vestido de novia de color azul, dejaba resaltar sus ojos del mismo color.

- Estoy seguro de que Bruno está impresionado allá en el cielo por verte con ese vestido - Lorena se sonrojó con mi comentario.

- Sí, se ve hermosa pero todavía faltan más vestidos que hay que probarse - Ginebra estaba muy contenta hoy, como si lo de hace dos días hubiese sido un sueño.

- Hemos terminado de elegir los vestidos para la boda - enarqué una ceja.

- ¿Y no me los van a enseñar?
- Es de mala suerte enseñar el vestido de la novia antes de la boda - dijo Lorena, y ella y Ginebra empezaron a reír.

- Creo que es mejor quedarme con la intriga. Hasta yo compré el traje hace unos minutos cuando ustedes estaban en el probador.

- Qué inteligente es - le dijo Ginebra al oído de Lorena.

- Bueno, podemos irnos - salimos de la tienda y nos subimos en el auto generando una curiosidad en mi de lo que pretendían hacer estas dos chicas - ¿Qué van a hacer ahora las dos?

- ¿No se ve clarísimo? - Ginebra sonrió.

- Vamos a la despedida de soltera de Ginebra - aclaró Lorena.

- Entonces no me queda de otra que tener mi despedida de soltero también - rieron como si fueran cómplices de un asesinato.

- Pero para eso, te tienes que bajar del auto - ya sabía yo. Sin rechistar, como había pedido mi futura esposa, me bajé del auto y me despedí de las dos.

No tuve de otra, también quería una fiesta por mis últimos días como soltero, ya que, es el día 15 de octubre, cuando me casaré con Ginebra. Sonriendo por volvérmelo a repetir en la cabeza hice una llamada a Rusia y a Alemania.

+Valentino, Helio, vegan a Nueva Orleans, que voy a hacer mi despedida de soltero.

±¿Te vas a casar con la señorita que trajiste a Rusia dos veces? ± preguntó Helio.

+Si+ le afirmé.

+¿Cómo que soy el último en enterarme?+ preguntó Valentino.

±Si hubieses estado aquí en Rusia y no por allá por Alemania, te hubieras enterado de todo± se burló Helio.

+Sólo vengan para acá para Nueva Orleans a mi despedida. Aquí se pueden enterar de todo + ambos dijeron que si y al otro día, 12 de octubre estaban aquí los dos.

- Que bien se siente el aire de Nueva Orleans - Valentino tomó su celular y llamó a su musa, lo mismo hizo Helio.

- ¿Que están en dónde? - lamentablemente, yo sabía que ambas también habían sido invitadas por Lorena a la fiesta de despedida de soltera de Ginebra, ya que, la novia de Valentino era Rachel Lombardi, hermanastra de Bruno.

- Al final, jamás me contaste Antonio, ¿qué pasó cuando murió Bruno? - Valentino se enteró de todo ese día - Lo que jamás se pudo decir ni probar fue la muerte los primogénitos de Lombardi y Bonatti y si, me refiero a Gerna Bonatti y Theobald Lombardi. Las pruebas de su existencia están tan escasas como las habilidades de la policía.

- Antonio, estoy insultado - los tres nos reímos.

Una Espada cubierta de Sangre.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora