ALMA:
La verdad es que no estoy segura de cómo llegamos hasta aquí. Jungkook y yo, oficialmente novios. La idea sigue pareciéndome extraña, incluso algo surrealista, pero aquí estamos, lidiando con lo que viene con esta decisión.
Mi madre, después de observarnos en silencio por un rato, finalmente rompe la calma. “Bueno, ahora les toca decírselo a tu padre, Alma. Y también a los padres de Jungkook.”
Jungkook, siempre tan práctico, asiente de inmediato. “Sí, lo haremos, pero más tarde. No hay prisa.”
Lo miro con incredulidad, casi riéndome de su nerviosismo. “No, Jungkook. Lo haremos ahora.” Mi voz no deja lugar a discusión. Esto no es algo que podamos retrasar.
Él suspira, pero no dice nada más, aceptando mi decisión como si no tuviera otra opción.
Bajo las escaleras con Jungkook a mi lado, sintiendo su nerviosismo casi como si fuera mío. Sus pasos son más lentos que los míos, y en un momento casi lo tomo del brazo para arrastrarlo. Pero no lo hago. Él tiene que enfrentar esto también, aunque sea un cobarde para ciertas cosas.
“Papá, señor y señora Jeon,” comienzo, mi voz firme como el acero, aunque mi corazón late con fuerza. Jungkook no dice nada, y yo lo miro de reojo. Su mandíbula está tensa, y su mirada fija en el suelo. “Les tenemos que decir algo.”
Mi padre, sentado en su butaca de siempre, me observa con una ceja levantada. Los padres de Jungkook intercambian miradas rápidas, como si supieran que lo que está por venir no será fácil de digerir.
“Habla tú, no me atrevo,” murmura Jungkook entre dientes, tan bajo que sólo yo lo escucho. Lo miro con incredulidad, casi queriendo golpearlo ahí mismo.
“¿Hasta en esto eres un cobarde?” le digo por lo bajo, con un tono que sólo él puede captar. Luego respiro hondo y alzo la voz, manteniendo la compostura. “Estamos en pareja.”
Un silencio sepulcral cae en la habitación. Mi padre y los padres de Jungkook se miran entre sí, una mezcla de sorpresa e incredulidad en sus rostros. Pero no es sorpresa total; algo en sus expresiones me dice que lo sospechaban.
Finalmente, la madre de Jungkook rompe el silencio. “Felicitaciones. Tenía un presentimiento de que en su odio también había amor.” Su tono es suave, casi maternal, y me tomo un momento para procesarlo.
Mi padre, sin embargo, no dice nada al principio. Su rostro está tan impenetrable como siempre, un muro que he aprendido a interpretar con el tiempo. Finalmente, asiente. “Lo aceptamos, pero no olviden que ustedes trabajan para algo importante. No se desvíen de eso.”
Su advertencia es clara, y lo entiendo perfectamente. Sé que nuestras responsabilidades pesan más que cualquier relación, pero también sé que no dejaré que eso interfiera. Estoy acostumbrada a manejar el caos.
“Ven, Alma. Necesito hablar contigo,” dice mi padre, levantándose de su silla. Me giro hacia él, dejando a Jungkook con sus padres, y lo sigo hasta su despacho.
Cierro la puerta detrás de mí y lo enfrento, con los brazos cruzados. Sé que esto no será una conversación fácil, pero tampoco espero que lo sea. Nunca lo es con mi padre.
“Recuerda quién eres, Alma,” dice él, su voz baja pero cargada de intensidad. “Eres una Johnson. Alguien temida, respetada. No hay que mentir: tienes un carácter fuerte, y por eso te traje a Corea. Por trabajo, no por amor. No quiero que bajes tu postura de mafiosa y te conviertas en una niñita por un romance.”
Sus palabras son duras, pero no me afectan como antes. Tal vez porque ya he escuchado esto toda mi vida. Tal vez porque sé que soy más que lo que él quiere que sea.
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mi complice
FanfictionAlma una chica latinoamericana que le encanta asesinar debido que es mafiosa junto a su padre y por lo mismo la familia jeon pide que la familia de alma se fueran a corea y ahi conoce a jungkook el que se cree el más poderoso y el mejor mafioso desp...
