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ALMA:

El camino de regreso fue completamente silencioso.

Ninguno de los dos dijo una sola palabra desde que salimos de aquel callejón vacío. El ruido del motor era lo único que rompía el silencio, pero incluso ese sonido parecía lejano. Yo no podía dejar de pensar en el auto negro, en la nota y, sobre todo, en la expresión de Jungkook.

Lo conocía demasiado bien.

Había algo que no me estaba diciendo.

Cuando cruzamos el portón de la casa, varios guardias se acercaron de inmediato. Sus miradas buscaban respuestas, pero yo apenas los observé. En ese momento no confiaba plenamente en nadie.

Entramos y encontramos a nuestros padres esperándonos en el salón principal.

Mi padre fue el primero en hablar.

-¿Encontraron algo?

Negué con la cabeza.

-Vimos un automóvil negro sin patente. Lo perseguimos durante varios minutos, pero desapareció. Era como si supiera exactamente hacia dónde llevarnos.

El padre de Jungkook cruzó los brazos.

-¿Y el conductor?

-No pude verle la cara -respondí.
Miré a Jungkook esperando que continuara.

Él permaneció en silencio.

Mi padre frunció el ceño.

-Eso no fue una coincidencia. Primero la droga, después el mensaje y ahora ese vehículo esperándolos justo cuando salen de la casa...

Se hizo un silencio pesado.

Entonces habló el padre de Jungkook
.
-Alguien está ayudándolo.

Sentí un escalofrío recorrerme la espalda.

Las palabras quedaron suspendidas en el aire.

Alguien.

Desde dentro.

Mi mirada viajó lentamente hasta Jungkook.

Él seguía inmóvil.

Demasiado inmóvil.

No discutió la idea.

No preguntó por qué.

No pareció sorprendido.

Solo bajó la vista unos segundos, como si estuviera acomodando piezas dentro de su cabeza.

Y fue entonces cuando lo entendí.
Sabía algo.

No toda la verdad, quizás.

Pero sí algo que todavía no quería compartir.

Di un paso hacia él.

-Jungkook...

Levantó la mirada.

Había preocupación en sus ojos.

Y culpa.

Una culpa que nunca antes le había visto.

-¿Qué pasa? -pregunté.

No respondió.

Solo desvió la vista hacia su padre.

-Papá... ¿puedes acompañarme a la sala?

Todos nos quedamos mirándolo.

Su padre tardó apenas un segundo en asentir.

-Vamos.

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⏰ Última actualización: Jul 10 ⏰

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