Comparten un sueño, pero no la forma de alcanzarlo. Viven bajo normas distintas y abrazan creencias separadas. Para estas dos amigas, la vida ya presenta suficientes obstáculos, pero será el laberinto del amor el que pondrá a prueba la solidez de su...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Arianna.
Por fin es fin de semana, la escuela me tenía agotada, algunas clases son muy pesadas ya que es pues teoría y la teoría es todo con memoria y la mia es un desastre. Podré hoy comer patatas fritas y mañana no lo recordaré, ignorando las 20 llamadas perdidas de Alan me levanto de la cama.
Ya se lo que quiere y es salir a pasear, a caminar y no puedo aceptar. No quiero salir por un tiempo, me ahorraré los encuentros con amigos. Solo le aceptaré a quien de verdad me convenza de hacerlo, será difícil porque Santiago no me convence no fácilmente.
Abro la ventana que está cerca del escritorio e inhaló profundamente el aroma de la mañana, contempló las nubes que no dejan ver el cielo hermoso que hay.
Escucho otra vez el mismo sonido de llamada, con un poco de flojera tome el teléfono y contesté ignorando a la persona que contestaba.
—Alam ya se que quieres salir a pasear pero no me siento bien—Tosi disimuladamente—¿Vez? Tengo gripa.
Una voz ronca y un poco confundida dice.
—Mmn no suenas con gripa, la gripa tiene unos efectos secundarios haciendo que tu voz se vuelva ronca y la tuya no lo está—Dice una persona que por ninguna razón se llama Alan y no conozco.
Me quedé en silencio y mire la pantalla del teléfono.
Numero desconocido
Parece que estoy ciega, ya que me acostumbré a las llamadas seguidas de Alan pensé que sería él, pero al parecer me equivoqué y estoy hablando de gripa y efectos secundarios con una persona desconocida. Aunque su voz se me hace familiar no lo logro reconocer.
Estando a punto de colgar el habla otra vez.
—¿Hola? ¿Estás ahí? Chica bonita se que me escuchas porque no has cortado la llamada.
Trago grueso y decido responder.
—S-si—Se me entre corta la voz—Si estoy aquí ¿Quien eres y que quieres?.
—Tu me conoces no te hagas la que no sabe, a parte solo quería hablar contigo. ¿Acaso te estoy intimidando?.
Su voz hace que la piel se me ponga de gallina e imaginar que no se quién es exactamente me hace sentir algo muy, muy extraño en mi que no se que es.
—Solo un poco, primero tu voz parece de asesino en serie y más el hecho de que no te tenga registrado me hace pensar que si eres un asesino.
No dice nada, mis sospechas van agarrando forma. Hasta que se ríe.
—Sobre piensas mucho, si quieres guarda mi número te estaré texteando todos los días.
—En que sea tu nombre me debes dar ¿No?.
Se escucha como está pensando, debí admitir que el sonido que hace al pensar es algo melodioso, bueno lo es para mí. Estoy un poco loca porque me gusta el hecho de que sea un desconocido con voz de trailero e imaginarmelo me hace sentir rara. De solo pensar que podría ser un chico tallado por los mismos dioses se me revuelve el estómago, pero de nervios ¿Y si es real como yo me lo imagino?.
—¿Sigues ahí?.
Ladee la cabeza.
—Mmn si, perdón me disocie.
—Bueno, puedes agregarme como El artista.
Arquee una ceja.
—¿El artista? ¿Eres cantante o que?.
—No pero no todos los artistas son cantantes, hay muchos más artistas.
Suspiré y él entendio.
—¿Me agregaras?.
—Mmn tengo curiosidad pero no te daré una respuesta, eso tu lo verás despues si si o si no.
Y le colgué, deje el teléfono en la mesa y sali de la habitación. Me parece molesto que a veces me hagan preguntas como esa que el hizo —«¿Me agregaras?»— de broma agrego a la gente que me cae bien y a algunos compañeros de clase porque puede servir de algo pero a este que se hace llamas "Artista" ni siquiera se quién es.
....🌷....
Viendo cómo preparan la cena ignoro mi celular, mensajes y más mensajes. Por lo menos no son llamadas como la de esta tarde, puedo ignorarlo y le diré que estaba ocupada en la noche. Un pretexto perfecto, no me importa que piense, solo no quiero que me ande escribiendo todos los días a cualquier hora eso es molesto.
Me levanto de la silla del mesón y me dirijo al refrigerador, tome un vaso con jugo y me fui a la sala. Mire a la ventana y me sentí un poco extrañada. Una sensación rara que en años no había tenido, me recordó un poco a mi niñez y para nada me gusta.
Me aparto de la ventana y voy a mi cuarto, la verdad prefiero estar encerrada a sentirme incomoda por estar con personas que no es mi familia, me es complicado adaptarme a no verle el rostro a mi mamá y a mi papá.
Camine hasta mi cama y al apenas estar enfrente de ella me lance hundiendo mi rostro en la sabana, el sonido de una llamada llamó mi atención.
Sin animos conteste, podría parecer una locura pero quizás hablar con ese "desconocido" que dice que yo lo conozco me animé un poco, si lo conozco no se de dónde porque no me acuerdo de nadie.
—¿Alo?.
—¡¡Por fin contestas!! Niña ¿Dónde te habías metido?.
Me quedo en silencio, no tiene la voz como en la tarde.
—¿Eres El artista?.
Se escucha el sonido de confusión al otro lado de la llamada.
—¿El artista? No como crees, soy yo Alan ¿Acaso se te olvidó?.
Suspiro de alivio y a la vez me siento como un poco decepcionada. ¿Se canso? O ¿Ya le pareció aburrido escribirme y que no me conteste?. Pensándolo bien, creo que no se siente lindo que le escribas a alguien y la otra persona te ignore.
—No, no es eso, solo que tuve una llamada con ese tal El artista.
—Me tienes que contar eso, sabes que amo las cosas de romance y si es uno que empieza de manera random creeme que te apoyaré.
A veces me preguntó si es gay, pero no voy a juzgar. Tengo que aplicar la de escuchar y no jugar.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.