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Kevin

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Kevin.

La semana que Ari se toma libre es cuando viene má gente a la cafetería, debo atender todo yo solo. Me pagan mas pero igual me canso, si me canso trabajando con ella sin su ayuda que básicamente es limpiar y pasar algunos cafés me canso, es una ausencia muy grande. Me estoy acostumbrando a trabajar con ella que me hace falta, verla hacer las cosas mal pero intentarlo con mucho ánimo es super tierno, ojala todos la vieran así, dando todo su esfuerzo por mejorar.

Ya casi se termina mi hora, podre ir a visitar a mi hermano a ver qué hacen esos dos loquillos. Quizás les lleve algo de la cafetería, de seguro tendrían hambre y como Alex se las da de cocinero conociendolo de seguro se les quemó los postrecillos. 

Solo me falta una hora para salir, puede que pase por unos regalitos antes de ir a la casa de Alex, no se que podría llevarles pero vere por algún sitio.

Terminó de atender a las personas que quedan, pido las órdenes, limpio algunas mesas junto con el mostrador y pasar un cepillo no esta de mas. Mi jefa pasa por un costado mío, mira a las pocas personas que quedan y me sonríe.

--Lo has hecho bien, me imagino que se te facilita el trabajo con tu amiga--Se cruza de brazos y se ríe tontamente-- Es una buena muchacha y cómo se tratan creo que deberías cuidarla, no vaya a ser que alguien...., tu sabes, te la robe.

Solo me rei como de manera inesperada, no pensé que me dijera algo así, mucho menos mi jefa. Ahorita me trata como si fuera mi amiga desde hace tiempo, quizás por la confianza que me tiene por lo mucho que trabajo aquí.

--Ya te puedes ir--Pasa a mi lado dándome golpecitos en el hombro--Y ve a ver a Arianna, llevale algun regalito. Sin querer escuche su conversación el otro dia y creo que no está bien que una semana antes de su cumpleaños la pase tan mal por lo que dijeron de ella.

Ya decía yo, me parecía raro que me dijera de ella, pero bueno lo importante es que se importa por su empleada y sobre todo el lo que pase entre ella y yo. Tendré que hacerle caso.

--Tiene razon, ire a verla cuando salga.

--Llevale rosas o chocolates, un gesto lindo y sincero la va a animar a salir.

--Gracias por su consejo, luego si quiere puedo contarle---Dije con respeto, no vaya a pensar que le agarre mucha confianza.

Me sonrió gentilmente yo le devolví el gesto y fui a por mis cosas. Pensé que le podría comprar a parte de las flores y el chocolate, sus peluches favoritos no me dice cuales son pero antes en su cuentas de redes sociales compartía mucho esos animales que andan de moda, tienen un nombre muy raro pero en su país lo llaman peor. 

Me coloque mi chaqueta, me despedí de mi jefa y salí de la cafetería, camine hacia el pequeño centro de tiendas que estaban abiertas, le compre las flores más o menos parecidas a su color favorito, son variaciones del rojo oscuro. Con un ramo será suficiente, ahora el chocolate, se que le gusta mucho. Recuerdo las conversaciones que teníamos cuando recién nos conocimos, le prometí un caramelo de chocolate que tanto me gustaba, ahora que lo recuerdo, ese le voy a comprar.

Entre a una tienda donde venden puros chuches, con una bolsita llena de chocolates y caramelos estará bien.

--Y me da una bolsa de esas decorativas, que sea bonita por fa--Pedí a la chica que estaba en el mostrador.

Y recordé.

--Oye...., disculpa lo que te voy a preguntar pero es que no se como se llaman estos animales y una amiga le encantan--Saque mi teléfono y busque la publicación que Ari compartió, le mostré la foto--¿Sabes como se llaman?.

--Esos, son capybaras. Aah y si quieres te puedo dar una bolsa de esos animales, hay un montón.

Asenti contento, no se porque si a mi no me gustan esos animales. 

La chica que entrega la bolsa con los chuches a dentro, me sonríe y asiente en cuanto salgo de la tienda.

Camino hacia una tienda de juguetes, miro a todas las estanterías de peluches y como si fuera el destino había un capybara sosteniendo una flor roja. Ese era el indicado.

Lo tome pero había una niña mirándolo como si fuera el chuche que ella quería, lo que me pasaba por la mente era pelearme con esa niña por el malvado capybara ese, aunque soy una persona madura lo único que hice fue pasarle por el lado ignorando como me seguía con la mirada.

Pague en la caja el peluche, una señora se dio cuenta de que llevaba una bolsa de capybara.

--¿aniversario?.

--No--Solté una pequeña carcajada.

--¿Cumpleaños?.

--nono.

--¿Entonces te vas a reconciliar con tu novia?.

Señora con todo respeto, que le importa.

--No es mi novia.

--Entonces te le vas a declarar.

--Ninguna de las que dijo.

--Entonces ¿Esto por que?

--Una amiga esta mal.

--Eres muy buen amigo, de seguro sientes algo más que un sentimiento de cariño hacia ella.

Al entregarme la tarjeta, me despedí lo más rápido que pude de la señor entrometida y me fue de la tienda. No volveré hasta el dia en el que tenga hijos a ver si sigue de entrometida.

****🍂****

Ya estando en la puerta del departamento de Alex, respiro hasta lo más profundo de mis pulmones y toco la puerta. Me sorprendió ver que estaba abierta, solo se movio sola apenas la toque, entre sin mirar a los lados, a ver si era un ladrón. 

La imagen que estaba enfrente de mis ojo solo hizo que mi corazón se sintiera raro, Ari y Alex haciendo panqueques de o mas cercanos como si fueran pareja, no creo que sean celos, solo es un sentimiento raro en mi. Puede que sea emoción de ver que mi hermano por fin se divierta con un ser femenino pero no esperaba que fuera ella.

Deje el regalo en el mueble y me di cuenta que estaban viendo jojos, si me hizo caso cuando le dije que lo viera. Quisiera saber que mas a visto o hecho de lo que le dije.

--Hola chicos vine a ver que esten bien, como ya los vi me voy. Ari te traje unas cosas espero que te gusten.

Ari se voltea a mirarme y me sonríe, se acerca para abrazarme y darme un pedacito de panqueque.

--Pruébalo, lo hice yio--Me sonrío de lo más feliz, su cara llena de harina la hacia ver tierna, esta es una parte de ella que no había visto jamás.

Mi corazón se reprime, le sonreí de vuelta mientras probaba el panqueque que de hecho estaba muy bueno. Quisiera comerlos todos los fines de semana, ojala poder quedarme con ellos.

 Quisiera comerlos todos los fines de semana, ojala poder quedarme con ellos

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Super ShyDonde viven las historias. Descúbrelo ahora