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Conversamos durante toda la madrugada y el sol comenzó a salir, escuché el teléfono de Olavi sonar y el se levanto para contestar la llamada, me levanté también yo para ver como están ellos; al llegar a la habitación pude ver a Alex despierto mientras que Ian aún sigue sedado.

Alex.- Veo que no dormiste toda la noche - me dijo - Debes descansar

Aunque quisiera no podría hacerlo - suspiré pesadamente - Saber que una de mis amigas murió me mata la culpa

Ian.- N..no deberías sentirte culpable jefa - habla lentamente

Los dos nos sorprendimos y miramos a Ian que a pesar del dolor habló, me levanté rápidamente y me acerqué a él, tome sus manos y mis lágrimas comenzaron a salir.

Gracias a dios estás vivo - lloriqueé

Ian.- No puedo dejar a mi amiga - sonrío débilmente - Lamento preocuparte

No tienes nada de que disculparte Ian - negué - ¿Te duele algo? ¿Necesitas algo?

Ian.- Café - respondió y reí levemente - Necesitó una buena taza de café para relajarme

Alex.- Lo tendrás cuando el medico de tu alta amigo - se burló desde su lugar - Nos preocupaste demasiado 

Ian.- ¿Cuántos días estuve sedado? - le preguntó

Alex.- Dos días amigo- respondió - Realmente pensé que te perdía

Ian.- Aún no quiero morir - dijo - Quiero conocer al bebé de la jefa y ser su niñero

Limpié mis lágrimas al escuchar eso.

Ian.- Veo que las hormonas del embarazo te tienen sensible - giró a verme - ¿No estás lastimada?

No - negué - Estamos bien

Ian.- Me alegra saber eso - sonrío un poco - Duele pero pasará el dolor en unos días más

Se que apenas despertaste Ian - lo miré fijamente - Pero necesitó saber de Jimin

Ian.- Cuando fuimos atacados, le entregué una tarjeta de un conocido mío - responde - Al separarnos, él tendría que esconderse, resulté herido pero veo que él aún no aparece

Hwasa no lo tiene - dije - Pero llevamos días que no sabemos de él

Ian.- Entonces esta vivo - dijo tranquilo - Debió llegar con mi conocido pero ahora es esperar hasta que aparezca

¿Qué conocido es? - lo miré confundida

Ian.- Un compañero de la vieja escuela - responde cansado - Cuando estuvimos en Portugal me enteré que él estaba viviendo ahí, nos reencontramos y ahora él se dedica a la venta de motores ilegales, me dijo que el estaría un tiempo en Israel y me entregó una tarjeta

Muy listo de tu parte - dije - Te dejaré descansar 

Ian.- Deberías hacerlo tu - me dijo - Ese bebé necesita estar bien después de tu primer aborto, ya no puedes estar llevando una vida tan agitada 

Quisiera pero así es mi trabajo Ian - respondí secamente - Sabes bien lo que me ha costado levantar mi imperio y no dejaré que ningún idiota me quité mi lugar

Alex.- ¿Eso incluirá la vida de tu bebé? - me pregunta - ¿Quieres que lleve la vida que tu tienes?

Mi hija decidirá si quiere llevar la vida de sus padres o no - respondí y los dos se sorprendieron - No quisiera pero tanto como su padre como su madre tienen una vida llena de trabajo ilegal, peligroso pero la educaré bien para que sepa la realidad de todo esto aunque sea duro pero la decisión que ella tomé en un futuro la respetaré

Alex.- Nosotros estaremos ahí para cuidarla jefa - asegura - Pero sabemos que será una niña malcriada al saber que su tío Olavi la llenará de regalos todo el tiempo

Se que será así - hablé - Llamaré al medico para avisarle que despertaste 

Caminé a la puerta y salí de la habitación, busque un teléfono y al encontrar uno en la cocina, comencé a marcar el número del médico para que venga de inmediato a revisar a Ian; él responde al segundo tono y estuvimos conversando por varios segundos, al terminar la llamada, deje el teléfono pero escuché la voz de Olavi a mis espaldas.

Cuando giré a verlo para responder, lo miré ahí de pie, su labio roto pero comenzando a sanar, rápidamente caminó a mi y me abrazó con fuerza pero sin lastimarme. Aún no estaba asimilando el momento pero al sentir su calor, verlo tan cerca, mis manos fueron a él.

E..estás vivo... - hablé con la voz cortada

Jimin.- No pienso morir - negó mientras me abraza - Tenemos una vida juntos y si el diablo quiere mi vida tendrá que esperar muchos años 

Comencé a llorar en sus brazos, días de angustia y desesperación se esfumaron al tenerlo en mis brazos. Besó mi rostro tantas veces y yo seguía aferrada a él.



Amore 2Donde viven las historias. Descúbrelo ahora