Treinta: verdadera familia

9 2 5
                                        

Snow

Lagrimas caen por mis ojos y soy incapaz de detenerlas.

A mi lado, mi hermana y Gavin también lloran.

Esto es simplemente devastador. ¿Por qué tuvo que morir el? ¿Por qué?

Sorbo mi nariz y me giro hacia ellos.

MI hermana es quien mas llora, sospecho que también se debe a las hormonas por su embarazo. Aunque los tres somos un manojo de mocos y lagrimas.

–¿Por qué me habéis dicho que viera Titanic? –se queja limpiando sus lagrimas.

–Queda claro que no tenemos buenas ideas –añade Gavin.

–Pues no –ahora hablo yo.

No se en que momento creimos que ver esa maldita película era una buena idea.

Todo comenzó cuando, tras estar horas trabajando –ni en navidad puedo estarme quieta–, mi mejor amigo interrumpio mi paz con una llamada diciendo que estaba aburrido y venia a molestar. Si, literalmente dijo eso. Asi que es por eso que no se nos ocurrio una mejor idea que ver películas tristes a las once de la noche. Mi hermana se unio a nosotros cuando ya íbamos a empezar la segunda pelicula, o sea: Titanic.

Y eso explica por que estamos todos en mi cama, llorando mientras nos observamos.

–Jack cabia en la puta tablita –sentencio cerrando la tapa de mi portátil.

–Si se hubiera subido, en vez de durar tres horas, la película durara diez –es lo que dice mi hermana.

–Tienes razón.

–Era preferible que se hubiera muerto ella. Con lo guapo que era el... –opina Gavin, en medio de un suspiro dramático.

–Los rubios no son lo mio, pero Di Caprio es precioso –le sigue mi hermana.

–Lo tuyo no son ni los rubios, ni los hombres –dejo el portátil en mi mesita de noche y luego la veo.

–Pues es verdad. Pero no vamos a engañarnos diciendo que ese ser no es hermosísimo.

–Si lo es... aunque Gavin solo tiene ojos para Aaron –subo y bajo las cejas de manera sugerente mientras miro a mi mejor amigo negar con la cabeza.

–No me gusta Aaron –se recuesta al cabecero de mi cama con los ojos cerrados.

–Pero un pajarito me dijo que hace unos días fueron a jugar bolos, y que mañana ira a tu casa –canturreo y el extiende una sonrisa pequeña en su rostro.

Mi hermana parece sorprendida con esta nueva información, pero sigue escuchando.

–Eso no significa nada –es toda su respuesta sin abrir sus ojos.

–Significa todo –tomo sus mejillas en mis manos haciendo que por fin abra los ojos.

–Es solo mi amigo. Además, lo invito porque estoy segurísimo de que mi papa no estará, de lo contrario, ni de lejos dejara que pisara mi casa –vuelve a cerrar los ojos. Comparto una mirada con mi hermana antes de volver mi atención a mi amigo.

–¿Hasta cuándo seguirás aguantando eso, Gavin? –me siento a lado.

–Hasta que tenga el jodido dinero que me robo. Cuando lo consiga, te juro que no va a volver a verme nunca más en su vida –su voz suena cargada de odio y a la vez de tristeza. Gavin es una persona increíble que no merece que lo traten asi.

–Sabes que puedes estar con nosotras. No vamos a violarte ni nada raro –interviene mi hermana, y consigue arrancarle una sonrisa.

–No es necesario... solo necesito tiempo, puedo aguantarlo.

Su voz tiembla, y parece que está a nada de echarse a llorar. Decido cambiar el tema, utilizando a mi hermana.

–¿Ya sabes que nombre le pondrás Dobby?

La risa de mi amigo me hace sentir más aliviada.

–Ni siquiera se su sexo.

–¿Tampoco tienes alguna idea? –aporta mi amigo.

–De hecho, si... –trata de ocultar su sonrisa mirando alrededor y eso no me gusta, pero trato de no mencionarlo– si es niña quiero que se llame Kath, y si es niño, Owen. Esas son mis opciones.

Suelto un chillido de emoción que los sobresalta a ambos, pero terminamos riendo.

–Lo siento, es que me emociono.

–Ya te imagino cuando tengas los tuyos –dice Gavin.

–Bueno, es que... –rasco mi mejilla alternando mi mirada entre ambos–, eso va a ser complicado, por no decir que será imposible.

–¿Por?

–Isaac no puede tener hijos –aclaro.

–Siempre está la opción de la inseminación artificial –sugiere Ster.

–No vamos a apresurarnos, estamos empezando ahora y tener hijos no entra dentro de mis planes a corto plazo.

Tras eso, no volvemos a mencionar nada más del tema. Seguimos hablando un rato más, vamos de un tema a otro y sin darnos cuenta ya son las dos de la madrugada. Me giro hacia mi amigo con expresión seria.

–No te vas a ir a esta hora –sentencio.

–Pero...

–Te quedas –secunda mi hermana.

–Las gemelas del terror están en mi contra –resopla, pero accede.

–Pues agua y ajo –camino a mi armario, tomo una manta y se la lanzo.

–¿Qué?

–Pues a aguantarse y a joderse –explico.

–Ñiñiñi.

–Muy maduro, Gavin Landen.

–Nunca vas a aprender a pronunciar bien mi nombre –se queja mientras se tapa con la manta.

–Perdón por no nacen con el acento canadiense –pongo los ojos en blanco y estiro mi mano para apagar la luz, pero dejo la lamparita de mesa encendida porque a Gavin no le gusta la oscuridad.

A veces paso por alto muchas cosas y olvido la mayoría, pero dudo que pueda olvidad algo que le cause molestia a alguien que quiero.

Sinceramente, esta noche me ha demostrado que mi hermana y mi mejor amigo son uno de los pilares fundamentales en mi vida. Puedo vivir sin muchas personas, pero no sin ellos.




HOLA! me tarde mucho para actualizar, aunque no fue por falta de ideas, tengo la historia muy avanzada. Este capitulo va a mi grupito reducido de amigos: Carlis, Ari, Flau, Gaby y Kathy. los amo con mi viiiida, y ni siquiera se que seria de mi sin ustedes.

Espero y les guste

besos. 

Las Palabras De Snow [Inspiración 1] (COMPLETA)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora