Cada pensamiento y memoria de los que se fueron
es un abrazo invisible que sentimos en el alma.
17 de octubre 2020
ANDREA
Han sido los peores casi tres meses de mi vida, aún siguen rondando las imágenes de mi supuesto funeral dentro de mi cabeza, me marcó totalmente ver a cada una de las personas que estuvieron allí, destrozadas porque me había ido, porque según las declaraciones de Esteban, su hija había estado rodeada de malas compañías que la llevaron a la muerte; hicieron investigaciones de las cenizas del auto y encontraron varias botellas de alcohol, además de algunos utensilios para consumir drogas, así que para todos, yo me suicidé por culpa de lo que había ingerido.
Aquel 26 de julio no subí a ningún transporte, utilicé el dinero y un poco de mis ahorros para cambiarme el look, debía protegerme de que Esteban no supiera mi paradero, así que ahora soy rubia, utilizo lentes de contacto azules, el cabello hasta los hombros y tengo un tatuaje en la muñeca de un banjo, pues mi instrumento más amado quedó destruido ese día; obviamente todo esto no lo hice sola, saliendo del estilista me contacte con Dánae, quien casi se muere del susto al verme, pero que pasadas las explicaciones, me prometió que me ayudaría a recuperar lo que me habían arrebatado y es como estamos en el presente, intentando de todo por volver a la vida.
Dan suele hacer todo lo que implica relacionarse con la gente, yo no puedo caminar campante por la calle, aunque no me veo igual que antes, Israel me busca por órdenes de mi padre, tuvo la osadía de amenazarme por teléfono, así que me deshice del aparato en un callejón muy lejos de la casa de mi antigua tutora, no sin antes hacer un respaldo de cada uno de los archivos que contenia y nos mudamos a la casa de soltero de su esposo, quien se comporta muy lindo conmigo, comprende que lo que está sucediendo no es un juego y que al igual que nosotras dos, está en peligro, aunque de igual manera, ayuda en lo que puede a su mujer.
- ¿Conseguí el número de la tal Abril- dice al aire el chico- y según el GPS, está en... Ciudad de México?
- No sé si amarte más por lo genio que eres o asustarme- le dice Dánae.
- Gracias por lo que estás haciendo, Fran- le sonrío- a los dos, sin ustedes no sé qué sería de mí.
- Sabes que puedes contar conmigo, con los dos- me abraza fuerte mi amiga- alguna falla debe tener ese hombre, ya verás que caerán cada una de sus mentiras.
- Solamente quiero poder regresar a mi vida- me aferro a sus brazos- no soporto más tener que ver como ellos se van apagando cada día.
Franco Aranda es ingeniero en sistemas y al parecer de los que eran buenos para enterarse de las cosas, gracias a sus habilidades he estado sabiendo de lo que sucede con mis seres queridos, es ilegal lo que hacemos, pero necesito estar enterada de todo para seguir con todo esto, como por ejemplo que: Morat ha pausado su vida musical (leer esos mensajes en su grupo de WhatsApp es doloroso), Sebas y Ana están en proceso de divorcio, Fernanda se mudó con su hermana porque no soporta está ciudad sin mí, mientras que Pablo ha dejado de lado sus blogs por un tiempo, según él, el dolor sigue latente y recuerda cada uno de aquellos momentos en los que estuve presente; sin embargo, también me he dado cuenta de que mi pesadilla sigue buscándome hasta por debajo de las piedras y tiene demasiadas personas tras de mí.
- ¿Has enviado el mensaje que querías? - me pregunta Dánae, yo afirmo con mi cabeza- estás segura de que esa cámara sigue donde la dejaste?
- Sebastián hace mucho se obsesionó con grabar todo dentro de ese estudio- le digo explicándole- estoy segura de que ha filmado cada una de las conversaciones de Esteban o eso espero.
ESTÁS LEYENDO
Mi otro yo- Morat
FanfictionUna tragedia en la vida de los Vargas, un par de infidelidades y varias peleas por parte de los protagonistas, traerán capítulos llenos de nostalgia, risas y hasta enojos. Te invito a leerla y disfrutar de la historia detrás de este nuevo Fanfic.
