12 de marzo 2020
ANDREA
Durante semanas he intentado mantenerme estable emocionalmente, he realizado trabajos express con Santiago y Martín, ayudado a crear una que otra prenda junto con una de las hermanas de Isaza o solo escribir como loca canciones que quizás no van a salir, no tengo ganas de regresar a México si nada de lo que hago funciona, simplemente no podría escuchar las palabras de "no sirves ni para mantenerte a ti misma" o "sabia que sin mi no eres nadie", provenientes de mi padre, mucho menos ver a mi hermano y su familia feliz con Ana.
Le he dado vueltas al asunto de Juan Pablo las últimas noches, cuando salgo ocasionalmente con Laura o Susana a algún bar, se han convertido en grandes amigas, las que realmente necesitaba; me alisto bastante deportiva, es simplemente un jueves en el que he quedado de salir a trotar junto con Susana y la hermosa cachorra de los Isaza, según mi amiga eso me ayuda a no pensar en cosas que no necesito.
Tomo mi Smart Watch, la botella de agua, un par de ligas para el cabello, sin dejar de lado por supuesto mi riñonera con mi celular y mi identificación, para comenzar a caminar hacia el jardín de la casa de los Isaza, en la que he estado viviendo las últimas semanas, luego de que ya el dinero no me diera para seguir pagando una habitación de hotel y que la niña que tengo como amiga, se diera cuenta de ello.
- Buenos días- me dice Susi- como amaneció la huésped más cool de la casa?
- Si tus hermanos te escuchan, se van a enojar horrible- le contesto con una sonrisa- bien a decir verdad y tú?
- Bien, gracias por preguntar- se levanta del césped para colocarle la correa a Malta- está señorita está ansiosa por salir al parque- comienzo a calentar un poco para evitar alguna lesión por caminar en frío- debemos apurarnos el día de hoy, dentro de cinco horas es el vuelo a Canadá y en la noche tenemos la despedida de soltera de las chicas.
- Si, que emoción- camino antes que mis acompañantes, no es como que quiera ir a ninguna parte, pero le prometí a Laura que estaría presente en su boda- es mejor comenzar ahora, antes que esta nenita hermosa se quede sin su paseo.
Le agradezco a Susi que no pretenda continuar con su charla, es bastante obvio que no me hace tanta gracia la idea de tener que asistir a una boda y mucho menos en una en la que colaboré para que no sucediera, no quiero ni imaginarme la cara de Villamil cuando me vea al lado de los invitados de su hermana.
Caminamos por algunos minutos, ella trota con Malta para que gaste energía, mientras que yo realizo estiramientos o ejercicios estáticos que solía realizar en el gym, no solo porque no soy mucho de correr, sino por el hecho de que desde ayer me he sentido bastante débil; cuando vamos de regreso, la perrita jalonea a Susi, por lo que entre ambas sujetamos la correa antes de que terminé estampada en el asfalto, claramente muriendo de risa porque nadie espero que la perrita corriera más que nosotras.
Tomo la maleta pequeña que pretendo llevar al viaje, solo necesito algunos cambios de ropa y por supuesto mi vestido azul rey para la ceremonia, llevo unos tacones no tan altos, no creo tener las ganas de soportar por quien sabe cuanto tiempo, unas plataformas de 15 centímetros; subimos al avión en los grupos que habíamos asignado, correspondiéndome con Angela y Susana que muy amablemente se apiadaron de mí.
ESTÁS LEYENDO
Mi otro yo- Morat
FanfictionUna tragedia en la vida de los Vargas, un par de infidelidades y varias peleas por parte de los protagonistas, traerán capítulos llenos de nostalgia, risas y hasta enojos. Te invito a leerla y disfrutar de la historia detrás de este nuevo Fanfic.
