XXXII.

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1 de Setiembre, 2021

JUAN PABLO VILLAMIL

Casi dos meses desde que la deje de ver y siento como mi vida comienza a apagarse, ante todos soy feliz, con una sonrisa en la cara y decidido a casarme con Gabriela, pero ante mí, soy un ser inmensamente infeliz, alguien que pagaría cada peso que tengo en mis bolsillos, para poder devolver el tiempo, para no cometer las estupideces que he hecho; lo anterior no significa que me estoy echando para atrás con la promesa que le hice a mi prometida, aunque ahora sienta que esa boda será mi condena, voy a casarme con Gaby, soy un hombre de palabra.

Pero déjenme contarles un poco de lo que ha sucedido: en primer lugar, cuando me enteré que ella se había ido, sentí como todo se venia abajo, tuve una mezcla de emociones que colapsaron mi mente, comencé con el enojo al pensar que huía como una cobarde, luego el arrepentimiento porque yo soy parte de su decisión, no sé realmente si lo fui del todo, pues no les pregunté a los Vargas y tercero, llore como un niño por un ataque de ansiedad, eso fue lo que sucedió en medio de tanto, saber que se alejaba de mi definitivamente, cuando había decidido hablar con ella y dejar las cosas en paz, Sofía se va a quien sabe dónde... y aun ahora, no sé dónde puede estar.

FLASHBACK- 5 DE JULIO 2021

Llamo a Simón a su celular, estoy en el estudio y ninguno de los Vargas ha llegado, además pretendo aprovechar para preguntar por Sofía, la llamaría a ella, pero Gabriela bloqueo su contacto y luego eliminó todo rastro de mi celular, con que derecho?, según ella con el que le da ser mi prometida; marco incansables veces al número de mi amigo, al no obtener respuesta, intento con el de su hermano, quien contesta casi al instante.

· Que quiere?- me dice fastidiado- no cree que si Moncho no le contestó, fue por algo?

· Solo queremos saber si van a venir a ensayar?- le contesto sacado de onda- además de pedirle algo relacionado con su hermana.

· En primera, no, no vamos a ir al menos por hoy, ninguno está de humor para verle la cara- sus palabras son cortantes- y segundo, usted no tiene el derecho de pedirme favores con respecto a MI melliza, usted menos que nadie.

· Que le pasa, Marto?- lo interrogo, me parece extraña su actitud- que yo sepa los problemas que tengo con Sofía, son solo nuestros, a usted no le he hecho nada.

· Le parece poco dejar a mi hermana a la deriva, humillarla literalmente frente a Isaza cuando le pidió que no se metiera con él, romperle el corazón con mentiras, muy bien le dijo que nunca la dejaría sola y vea como terminó todo...- se queda en silencio por unos segundos, escucho un sollozo- y para terminar de arruinar todo, provoco en parte, que ella se fuera.

· Que?- me quedo en blanco al escucharlo hablar- como... que Sofía se fue?... a dónde?

· Ahora le importa?, luego de que nos dijera que se va a casar con la víbora esa?- sorbe su nariz y aclara la garganta- escúcheme bien Villamil, no voy a decirle donde está y si lo llega a averiguar, le prohíbo que se acerque a ella, sea feliz con sus decisiones y no la moleste más, algo así le dijo usted a ella en el bar, así que cumpla también con sus palabras.

Cuelga el teléfono al terminar de hablar, dejándome derrotado ante mis propias palabras y con un remolino de emociones dentro de mi cabeza, sé fue por mi culpa, la aleje de su familia y de mí, por mis decisiones; cuando deje que Gabriela le dijera de nuestro compromiso, nunca espere que esa sería su reacción, huye de lo que provoco.

Volteo hacia Isa y le digo que ellos no vendrán, además de que con un nudo en la garganta, comento lo que Martín me dijo; no espero su abrazo firme sobre mis hombros o sus palabras de consuelo, no entiendo porque, hasta que bajo la mirada a mis manos, mis nudillos están blancos por la presión y varias gotas caen sobre ellos al colocarlas bajo mi visión, estoy llorando.

Mi otro yo- Morat Donde viven las historias. Descúbrelo ahora