Epílogo

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2 AÑOS DESPUÉS- 10 de Mayo 2024

SOFÍA MICHELLE

Desde aquel día en que la vida me regreso a mi niño, realmente todo cambio, no solo porque debía de hacerme cargo de alguien que aunque era mayor, seguía dependiendo de mí, que hacía preguntas de todo para poder conocerme y que estaba pasando por una separación difícil, no solo regresaríamos a Colombia con mi familia, sino que Elena había desaparecido de repente, sin dejar huella; aunque me hubiese encantado que solo fuese una simple desaparición, pero no fue así, los padres de Camila confirmaron 2 semanas después, que aquella mujer falleció, convirtiendo un par de meses, a solo 15 días. Las cosas empeoraron cuando tuvimos que decirle a Marcelo que su mamita se había ido para siempre, que el día en que me conoció, no era más que el último en el que vería a Elena, pues el destino no nos daría oportunidad de un reencuentro.

Llegar a Bogotá fue un caos también, mi hijo no es Colombiano al 100%, él nació en México y creció en Estados Unidos, el reencuentro había sido tan de repente, que no tenia nada más que la prueba de ADN, para confirmar que yo era su madre y mi acta de nacimiento, acompañada de mi cambio de apellidos, para demostrar que había nacido en Bogotá; por supuesto nos llevo horas interminables en migración, amenazas de llevarse a Marcelo con las autoridades pertinentes mientras se solucionaban las cosas y apelaciones con documentos en mano por parte mía, pero por obra divina logramos librarnos de todo eso.

Las presentaciones con la familia fueron otra cosa, Alicia pensó que era una broma, mientras que mi hermanito brincaba de la emoción, ofreciéndole sus juguetes e invitándolo a jugar con el balón de fútbol en el jardín de la casa; por su parte, tanto Susana como Isaza casi se desmayan con la noticia, mientras que los Villamil tuvieron que sentarse al escuchar a su hijo presentar al mío como suyo, claramente estuve a nada de ser sacada de la familia sin siquiera tener la posibilidad de disfrutarla, todo para que Marcelo terminará siendo el consentido de mis suegros.

Todo eso sucedió con mi hijo, ambos asistimos a terapia y rehicimos nuestra vida, él honrando la memoria de Elena, estudiando en la misma escuela de mi hermano que se mudaron a Bogotá, con el fin de que mi papá disfrute a su nieto; mientras que yo, continuo con asesorías jurídicas cuando me es posible, debido a que, con ayuda de Pedro Malaver, Pedro Baños y todo el crew de la banda, además de llevar los cursos necesarios para tomar mi puesto actual, ser la manager general de Morat desde mediados del 2022.

Reviso tanto la agenda de los chicos, como la mía, estamos por salir hacia el Auditorio GNP en Puebla, en donde presentarán su tercer concierto de la minigira por México, aunque primero tenemos algunas entrevistas; acomodo mis cosas en la mochila, me lavo los dientes y me cepillo el cabello lo mejor que pueda, estamos sobre tiempo.

- Amoooor, apúrate- me grita Juan Pablo desde la puerta- ya estoy por colgar la videollamada con Mar y quiere despedirse de su mami.

· Mamitaaaaa- hace exactamente lo mismo que mi novio, son tan parecidos, que realmente parecen padre e hijo- dónde estás?.... Feliz día de la madreeeeee.

- Aquí estoy, gracias mi amor- les digo a ambos mientras tomo todo en las manos- pudiste terminar la tarea?- asiente despacio- perfecto mi niño, entonces te portas bien y le haces caso a tu abuela, no hagas travesuras con Juan Pablo, que ya te conozco, te amo.

· Lo prometo, mami- levanta la mano- me voy a portar mejor que antes, yo también te amo mucho, mucho.

Veo como nos lanza un beso y cuelga la videollamada, así que ahora si nos disponemos a irnos, debemos correr si no queremos que la camioneta nos deje tirados; me encanta ver la interacción de mi niño y Pablito, se quieren tanto y se llevan tan bien, que no parece para nada que con la misma edad, sean tío y sobrino, mucho menos cuando están sin la supervisión de un adulto, es como tener una guerra activa en medio de la casa. Recuerdo perfectamente un mes antes de comenzar la gira, como venganza a Martín por llevarse la consola de videojuegos de Pablo a su departamento, los dos niños aprovecharon la visita a casa de mi papá y le decoraron el auto con pintura de agua, además de meter a Lola la perrita de mi hermanito, dentro del vehículo, con las patas todas llenas de lodo; ese día los castigamos a ambos con ayudarle a Martín el fin de semana a lavar el auto, que por obvias razones se quedaría en el garaje de la casa, mientras que mi mellizo tuvo que llamar a Isaza para que fuera por él.

Mi otro yo- Morat Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora