2 de setiembre- 21:35 p.m.
SOFÍA MICHELLE
Me quedo en shock luego de sus palabras, simplemente imaginarlo con un bebé en sus brazos, formando esa familia que en algún momento yo me he imaginado, me duele en lo más profundo de mi ser, no solo porque es muy probable que suceda, al final Gabriela será su esposa y tendrán hijos, mientras que yo solo lo veré de lejos, feliz de verlo avanzar sin mí, dejando que el destino cumpla lo que tiene previsto para cada uno de nosotros.
Intento despedirme de Pedro, por obvias razones antes de caminar hacia la salida, le pido que no comente nada de mi estadía en el teatro, ahora más que nunca necesito olvidar a Juan Pablo Villamil, sacarlo de mi vida para siempre y dejarlo ser feliz con la mujer que realmente ama, con la madre de sus futuros hijos; camino para salir del recinto, aunque antes de que me aleje completamente, siento como ella me toma del brazo y me jala hacia un espacio escondido de la multitud, no quiere que nadie nos vea.
- Que haces aquí?- me lanza la pregunta de manera directa- porque viniste?
- No vine a causar problemas, Gabriela- le contesto lo más tranquila posible- simplemente me invitaron a un concierto y asistí con unos amigos, no sabía quiénes eran.
- Claro... crees que soy tonta?- me dice incrédula- estás aquí por él, por mi prometido, pero déjame decirte que perdiste, Juan es mío.
- Lo sé... créeme que me quedo muy claro al ver tu anillo de compromiso- volteo a cualquier cosa que este frente a mis ojos, no quiero verle la cara- no tienes que preocuparte por mí, yo arruiné algo hermoso y pagué las consecuencias, lastimé al hombre que vio más allá de mí.
- Sigues siendo demasiado peligrosa- responde volteándome los ojos- así que aléjate, desaparece.
- Ya lo dije, no debes preocuparte- le digo sincera- así como veo que lo amas, yo también lo hago, con la diferencia de que sé perder, sé cuando hacerme a un lado para que Villa sea feliz- bajo la cabeza para que no vea mis lágrimas- ganaste lo que yo anhelaba... tu te quedas con ese amor que llegó a salvar mi vida, mientras yo me quedo con el recuerdo de algo que no pudo ser.
Me doy la vuelta, no puedo ni quiero seguir frente a ella, conozco su táctica, pretende romper la poca cordura que aún queda en mí, restregarme en la cara que ella será su esposa, mientras que yo solo un recuerdo vago que se esfumará con el viento; salgo por donde ingresamos, a la distancia escucho la voz desesperada de Emiliano, así que lo único que me queda es correr a su encuentro y abrazarlo fuerte, dejar que el chico que conoce mis más oscuros secretos medicamente hablando, sea quien me consuele en este momento.
- Ya tranquila, llora todo lo que necesites- pasa su mano sobre mi espalda- me dijeron que te habían traído hacia acá porque te desmayaste, ahora veo porque, tienes un episodio de ansiedad, de nuevo.
No contesto absolutamente nada, aunque quisiera, no puedo hacerlo, mi garganta está cerrada y lo único que me queda para no desplomarme más, es llorar hasta quedarme seca, dejar que mi cuerpo busque una ruta de escape mediante mis sollozos.
- Ahora comprendo porque me querías lejos de ti, existía alguien más en tu vida- escuchar su voz es como un switch en mi cabeza- al final nuestras decisiones no fueron equivocadas, terminaste haciendo lo que en algún momento nos hicieron- su rostro está furioso- lo siento hermano, no sabía que ella tenia pareja, que de alguna forma te ocultaba o no sé, solo no sabía- me ve decepcionado- creí conocer un poco sobre ti, pero me equivoqué... ahora comprendo que si debo casarme con alguien que en su pasado hubiese sido infiel, mi prometida es la indicada, al menos a ella si la conozco.
Aunque recapitulo lo que le dije a Gabriela, escucharlo hablarme así duele, oír como me tacha de infiel y traicionera con alguien que no es más que mi psicólogo, me causa rabia y tristeza a la vez, no nos conocíamos, en eso tiene razón, pero al menos conoció lo más valioso de mí, le abrí mi corazón lastimado para que vendará las heridas y simplemente en unos segundos vuelve a arrancar los vendajes que he cuidado con esmero en los últimos meses; quiero correr hacia él para explicarle, para decirle que está equivocado y que no es verdad lo que piensa, que Emiliano es simplemente mi amigo, el psicólogo que está ayudándome a sanar mi alma.
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Mi otro yo- Morat
FanfictionUna tragedia en la vida de los Vargas, un par de infidelidades y varias peleas por parte de los protagonistas, traerán capítulos llenos de nostalgia, risas y hasta enojos. Te invito a leerla y disfrutar de la historia detrás de este nuevo Fanfic.
