24 mayo, 2021
JUAN PABLO VILLAMIL
Verla conectada a esas máquinas, ha sido mi perdición durante estos 6 meses, hago rotación con los Vargas o sus papás, velo sus sueños mientras su mamá asea su cuerpo y de nuevo vuelvo a acomodarme junto a su pecho... Me duele el alma sabiendo que no quiere despertar, que quizás se ha dado por vencida en medio del caos qué se convirtió su vida; a veces pienso que yo fui parte de esa decisión de querer irse, que no fui lo suficientemente importante para ella, como para luchar por un futuro juntos, que yo la empuje al sitio más profundo dentro de su cabeza, que no pretende despertar para evitarme.
Tomo un algodón y lo humedezco en agua, hace algunas semanas las enfermeras me enseñaron a hidratarla por medio de esta técnica, es como regalarle un poco de vida a su cuerpo dormido, me hace sentir bien ayudarla; luego de mi tarea, me quedó viéndola fijamente, como intentando entrar a su mente y gritarle que despierte, que tiene demasiado por que vivir, que su familia la necesita... que yo la necesito para continuar con mi vida, para volver a ser esa banda que tanto aman los fans y que luego de que ella fuese inducida al coma, quedo en segundo plano.
Siento como se abre la puerta, así que volteo para verificar si es doña Juana o Ignacio el que se quedará con Andrea para poder ir a darme una ducha y descansar, pero no me espero ver a Abril en el marco de la puerta, la verdad pensé que hace meses se había regresado a Bogotá.
- Tienes un minuto- la veo confundido- quiero hablar contigo, asegúrate que ella no se va a ir a ninguna parte- me levanto de la silla solo porque me enoja escuchar eso, porque tiene que recordarme que su mente está muy lejos de aquí.
Acomodo la manta que cubre su cuerpo antes de salir, que no reaccione, no quita mi idea de que puede tener frío, así que la cuido también en eso; cierro la puerta y me acomodo en una posición que quede justo frente al cristal, con el fin de poder vigilarla.
- ¿Qué quieres, Abi?, ¿vienes solo a recordarme que no le perdonas el haberme mentido? – interrogo fastidiado- siéndote sincero, pensé que te habías ido hace muchas semanas.
- Lo hice, regrese a México hace algunas horas- comenta intentando tomar mi mano- estoy aquí porque me preocupas, te la pasas encerrado en estás cuatro paredes, dejaste Morat literalmente y de volver a tu país, ni hablamos.
- Estoy bien aquí, Abril- contesto con la mirada fija en ella- Morat esta en pausa con las presentaciones, en algunos lapsos de tiempo nos reunimos los Vargas y yo con Isa para componer, así que no te preocupes, cuando Andy este bien, retomaremos la banda como corresponde.
- Eso es lo que me preocupa- se acerca peligrosamente- ¿no has pensado que quizás ella no despierte más?, deberías salir y divertirte, intentar enamorarte de nuevo, no aferrarte a alguien que es muy probable que la declaren muerta en algunas semanas- intenta tomar mis mejillas, la aparto de inmediato- eres joven Juan Pablo, soltero y con muchas chicas detrás de ti, deja de jugar al enfermero y sal al mundo real.
- Estoy donde quiero estar, por si no te quedo claro- mi mirada es mucho más fría- no necesito salir y conocer una chica nueva, o salir contigo como puedo deducir que pretendes darme a entender, la única mujer que quiero conocer más allá de una amistad, se llama Andrea Betancourt y confío que muy pronto va a despertar- tomo su brazo con cuidado y volteo su cuerpo- para allá está la salida, llegas por el mismo camino que tomaste hasta acá.
No espero tan siquiera a que se vaya, vuelvo a ingresar a la habitación, cierro la puerta y me siento en la misma silla en donde estaba, tomo de nueva cuenta su mano y la acaricio hasta que noto su piel templada, con el mismo calor que hace sentir mi corazón con tan solo su presencia.
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Mi otro yo- Morat
FanfictionUna tragedia en la vida de los Vargas, un par de infidelidades y varias peleas por parte de los protagonistas, traerán capítulos llenos de nostalgia, risas y hasta enojos. Te invito a leerla y disfrutar de la historia detrás de este nuevo Fanfic.
