[I] 37

33 7 0
                                        

Un par de días habían pasado, y la situación en todo el instituto era igual de siempre. Todo era pasajero y despreocupante, excepto las tareas, algo que no resultaba tan importante.

Todos se saludaban a su manera, y los demás correspondían. Sin embargo, había algo curioso: la clase donde se encontraba Craig estaba impaciente, deseando que terminaran rápido las clases y comenzara el proyecto, que venderían para ayudar a su amada institución, algo que beneficiaría a todos.

Fue algo apresurado e inesperado, pero así era para los últimos del año escolar. Eran jóvenes que pronto buscarían un futuro próspero y cómodo, deseando mejorar su vida y crecer, algo que muchos no querían afrontar.

-Muy bien, jóvenes -se levantó rápidamente, ofreciendo un respiro a sus alumnos-. Recuerden lo que les he dicho: hoy y mañana tienen para presentar su proyecto, lo que venderán o expondrán. No olviden que los grupos son de cinco -suspiró antes de sentarse y revisar unos papeles.

Los alumnos comenzaron a formar sus grupos, preguntándose entre ellos los motivos y cómo manejarían todo. Mientras otros discutían y proponían ideas, Craig simplemente giró en su asiento, escuchando a sus amigos, incluidos aquellos con alguna discapacidad, quienes discutían qué podían hacer y cómo ejecutar el proyecto, aunque no era mucho que explicar.

-Puede que funcione, pero parece que todos venderán repostería o algún tipo de golosinas. Hay que ser más originales -comentó Token, consciente de que este proyecto y examen final dependían de ellos.

Algunos estuvieron de acuerdo, otros en contra, proponiendo ideas que podrían considerarse fracasos. Craig callaba, aceptando todo lo que sus amigos aportaban, mientras su mente estaba en otro lugar.

-Maldita sea, Craig, ¿vas a poner atención o qué mierda? -dijo Token, irritado por la indiferencia de su amigo. Craig asintió sin interés, lo que solo aumentó la frustración de Token.

El tiempo terminó y los alumnos salieron disparados, alegres y ruidosos, dejando solo al azabache en el aula. Tweek, notándolo, intentó evadirlo, pero no pudo. Se acercó con cuidado y se sentó frente a él.

-¿Qué sucede? -preguntó con voz firme, ladeando la cabeza- Llevas todo el día así, ni siquiera fuiste a la cafetería...-

-¿Eso importa? -respondió Craig, cortante, levantándose con su maleta y comenzando a caminar.

-Basta, Craig -Tweek tomó su brazo, evitando que siguiera-¿Qué te pasa? ¿Acaso no confías en mí?-

Craig suspiró y se detuvo.

-Tweek... -dijo, dejando de forcejear- No sé si pueda seguir con esto...-

Rió un poco, intentando ocultar su nerviosismo.

-¿Qué tratas de decir, Craig? -preguntó el rubio.

El silencio llenó la habitación, impregnando cada pared con recuerdos vagos pero firmes, oscurecidos por el tiempo. Craig deseaba hablar sin causar daño, pero no pudo.

-Nada, honey -dijo finalmente, sin mirarlo- Me tengo que ir-

Caminaba con un dolor tenue en el pecho, sintiendo que lo que hacía estaba mal, y que la culpa del pasado lo seguía aplastando. No podía negar sus sentimientos, pero tampoco podía admitirlos.

Aún recordaba las palabras de la madre preocupada por su hijo, y todo lo que había dicho.

-Está bien, señor y señora Brofrosky. Solo tráiganme los resultados y la copia para enviarlos a un profesor a dar clases en casa, ya que falta poco para que termine el curso y Kyle necesita estar al día -dijo el director.

Has llegado al final de las partes publicadas.

⏰ Última actualización: Oct 02, 2025 ⏰

¡Añade esta historia a tu biblioteca para recibir notificaciones sobre nuevas partes!

Over and over  ...(cryle )Donde viven las historias. Descúbrelo ahora