Cuando estaba cerca de Kilian mi corazón se volvía loco, no había manera de controlar los impulsos de mi cuerpo y pese a mi molestia, era innegable lo que podía causar en mí.
—Yo... Yo no...—mi boca era incapaz de gesticular una oración completa. Su mano sujetaba mi antebrazo y mi pecho estaba pegado al suyo. — Suéltame.
Tire de mi brazo y el cedió su agarre, su ceño estaba fruncido y su vista viajo a mis espaldas, buscando a su hermano.
—¿Qué crees que haces? —siseo en voz baja. — ¿Acaso viniste a espiarlo?
Dudé unos segundos.
—Algo así. —admití.
Pese a la poca iluminación pude notar como su mandíbula se tensó ante mis palabras.
—¿Qué mierda quieres, Alice? —había un filo extraño en su voz. Era ese tono siniestro que siempre usaba cuando estaba furioso, cuando quería intimidar a alguien.
—¿Qué mierda quiero? —sisé de regreso, pegándome más a él. El coraje comenzaba a crecer dentro de mí y no me moleste en ocultarlo. — Me están amenazando Kilian, y a ti solo te importa ver por ti mismo y tus hermanos, los demás te venimos valiendo una completa mierda. —mi mano golpeo su pecho empujándolo ligeramente hacia atrás, tomándolo por sorpresa. — ¡Si a ti no te importa a mi si, y acéptalo de una maldita vez!
La realidad es que estaba más molesta de lo que creía, no sabía si era por la impotencia, por su desinterés, o porque, pero estaba furiosa con él. Con todos.
El semblante de Kilian no cambiaba en lo absoluto, seguía siendo frío y siniestro. Mi móvil vibro sobre mi bolsillo trasero y una maldición me abandono, llamando la atención del hombre junto a mí.
Tome el móvil entre mis dedos y desbloquee la pantalla, viendo el mensaje nuevo.
"Toma una foto y exponlo. Tu secreto estará a salvo"
—Mierda. —susurre mientras negaba.
No podía creer estar envuelta en un dilema así, no con Elián de por medio.
Es bien sabido que hoy en día es bastante común ver a personas siendo homosexuales, o al menos bisexuales. Pero, si Elián había decidido no hablar sobre ello era decisión de él, no me correspondía ni a mí ni a nadie decirlo por él.
—¿Qué? —inquirió Kilian al ver mi reacción.
—Que te importa, Kilian. —escupí en su dirección.
Estaba a punto de guardar el móvil en mi pantalón nuevamente cuando se me fue arrebatado de mis manos, mi cuerpo tardó en reaccionar ante la acción del hombre frente a mí, pero para cuando lo hice fue demasiado tarde. Él ya había visto el mensaje.
Pude notar como se tensó al momento, le arrebate el móvil de sus manos y lo guarde.
—No te preocupes. —dije en su dirección. — Nunca le haría algo así a nadie, mucho menos a Elián. Así eso me cueste todo a mí.
No mire atrás, tampoco dude al pasar a su lado golpeando su hombro con el mío.
La decisión estaba tomada, no haría lo que querían de mí. Opte por salir de ese lugar lo antes posible, antes de ver más cosas que no quisiera saber. No a estas alturas del juego.
Para cuando salí el aire helado me golpeo de lleno la cara, y agradecí internamente ese gesto.
Cuando finalmente sentí que podía respirar, mi tormento regreso.
—¿Alice? —Su voz resonó a mis espaldas.
Cerré los ojos con fuerza y solté un suspiro.
ESTÁS LEYENDO
Los hermanos Douglas
Teen FictionEn la prestigiosa universidad Hallwell, Alice, una joven seria y reservada, trata de pasar desapercibida entre la multitud. Pero su mundo cambia cuando conoce a los hermanos Douglas: tres trillizos con personalidades radicalmente distintas, cada uno...
