El sol golpeaba mi rostro impidiéndome ver bien, alce mi mano sobre mi frente intentando cubrir mis ojos de él.
Hacía tres días que no sabía nada de Kilian, que no sabía nada de ningún Douglas, excepto de Elián el cual subía un par de cosas a Instagram, pero no había señal de sus hermanos en ello.
—¿Ya me dirás que fue lo que paso? ¿o aun quieres torturarme sin información sobre eso? —Kath murmuro a mi lado.
La realidad es que no había querido hablar sobre lo sucedido con nadie, ni siquiera con mi mejor amiga, pero al no hacerlo sentía que me ahogaba por dentro con todo acumulado.
—Te lo diré, pero tienes que prometerme que no dirás absolutamente nada. —me gire a verla. — A nadie.
Ella asintió de inmediato.
—Soy una tumba, lo prometo.
Nos fuimos a un lugar apartado de las personas, faltaba todavía casi cuarenta minutos para que mi clase comenzara, así que teníamos tiempo.
Comencé a contarle todo.
Desde el plan que Kilian ideo para atrapar al anónimo, los mensajes amenazadores, la cercanía con Kilian, los sentimientos... Todo.
Kath me miraba anonadada, lucia completamente perdida, después de haber dicho todo, hubo un par de segundos en silencio.
—No sé en qué momento se te ocurrió meterte a la boca del lobo, Alice. —paso su mano por su frente. — ¿Kilian Douglas? ¿En serio?
No sonaba ni molesta, ni con intento de sermonear, extrañamente lucia preocupada.
—No lo busque. —me sincere.
Ella soltó un suspiro profundo.
—Maldito idiota, como se atreve a decirte que la elige a ella.
Una punzada atravesó mi pecho.
—No lo culpo. —solté, haciendo que se girara a verme con confusión. — Son amigos, amantes, novios, lo que sea que son, desde hace mucho tiempo, Kath. No podía pretender que me eligiera sobre ella por solo hablar un par de veces.
—Y besarse una vez. —Mencionó ella.
Rodé los ojos y negué.
La realidad es que no olvidaba eso, creo que nunca lo haría. Ese beso, por muy tonto y simple que fuera, creo que fue lo que lo cambio todo para mí.
—Vamos, tenemos clase.
Ambas comenzamos a caminar hacia el interior del edificio. El lugar comenzaba a llenarse más y los grupos permanecían en cada rincón del lugar.
—¡Hola! —Elisa llego a nosotras sonriente. — Hoy es un buen día, hay sol, ya es fin de semana, mañana es la fiesta de vaqueros, anoche me follaron ¿qué más puedo pedir en la vida?
Kath y yo reímos a su lado ante su evidente entusiasmo.
—¿Ya tienen todo listo para mañana? —pregunto esta vez Kath.
Elisa y yo asentimos en respuesta.
El día de mañana habrá una fiesta con temática de vaqueros, es en realidad en un edificio vecino a la facultad. La realidad es que no tenía ni la más mínima intención de asistir, pero con estas chicas como amigas es casi que imposible decir que no.
Estaba a punto de decir algo al respecto, pero las palabras murieron en mi boca cuando lo vi.
Los hermanos Douglas venían caminando por el gran pasillo juntos, Elián del lado izquierdo, Drac del derecho y Kilian en el centro. Los tres vestían con una prenda de su respectivo color, diferenciándolos de inmediato, cada uno tenía unos lentes de sol puestos sobre sus ojos y la manera en la que caminaban al mismo tiempo hacia que pareciera que caminaban en cámara lenta.
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Los hermanos Douglas
Teen FictionEn la prestigiosa universidad Hallwell, Alice, una joven seria y reservada, trata de pasar desapercibida entre la multitud. Pero su mundo cambia cuando conoce a los hermanos Douglas: tres trillizos con personalidades radicalmente distintas, cada uno...
