"Vacaciones de verano"

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...El despertador sonó a las 6:30 de la mañana, pero Ana Gabriel ya estaba despierta, mirando por la ventana cómo los primeros rayos del sol acariciaban el jardín de su casa. A su lado, Verónica Castro dormía plácidamente, su respiración tranquila y su cabello gris desparramado sobre la almohada. Ana sonrió y le dió un suave beso en la frente antes de levantarse con cuidado para no despertarla . La abrazó por unos minutos hasta que sintió una vocecita en la puerta de la habitación. 

—Mamá Ana, ¿ya es hora de levantarse? —preguntó una vocecita desde la puerta. Era Alex, su hijo de seis años, frotándose los ojos con un peluche bajo el brazo. 

—Casi, mi cielo —respondió Ana en susurros—. Pero vamos, dejemos que mamá Vero duerma un poco más. 

Bajaron juntos a la cocina, donde Ana preparó el desayuno mientras Alex  coloreaba su libro de spider-man en la mesa. Minutos después, Alexa , su hija de cuatro años, apareció corriendo con un moño hecho por ella que parecía un nido de pájaros .

—¡Mamá! ¡Hoy no hay escuela! —gritó emocionada. 

Ana se rio mientras servía jugo de naranja. —Lo sé, princesa. Por eso hoy es un día especial. 

Verónica apareció en la cocina, todavía con sueño pero sonriente. —¿Qué tan especial? —preguntó, acercándose para robar un beso a Ana. 

—Pues… —Ana la miró con complicidad—, nuestras reservas para el spa y el viaje solas a la playa se cancelaron.

Verónica puso cara de decepción, pero antes de que pudiera decir algo, Alexa saltó. —¡Entonces podemos ir todos juntos de vacaciones! 

Alex levantó la vista de sus crayones. —¡Sí! ¡Podemos acampar o a la playa!

Ana y Verónica se miraron. No era exactamente el plan romántico que habían imaginado, pero el entusiasmo de sus hijos era contagioso. 

—Bueno… —Verónica suspiró, sonriendo—. Me parece mejor la playa, hacemos un viaje en auto mejor y Podemos alquilar una cabaña, hacer fogatas . 

—¡Y comer malvaviscos! —gritó Alexa 

Ana se acercó a Verónica y le tomó la mano. —Suena mejor que cualquier spa. 

Verónica le guiñó un ojo. —Siempre y cuando encontremos un momento para nosotras entre tanta aventura infantil. 

—Eso lo prometo —susurró Ana antes de besarla suavemente

Aunque ninguna de las dos amaba los  planes de último momento , ambas estaban muy emocionadas por el viaje.  La familia comenzó a empacar maletas luego de desayunar, convirtiendo unas vacaciones canceladas en una aventura inolvidable. 

Luego de una hora de empacar todo lo necesario para el viaje , Ana verificó que el coche tuviera suficiente gasolina para poder viajar temprano a la mañana siguiente mientras que Vero estaba dándose una ducha y arreglandose para salir a comprar varias cosas que se habían acabado en la casa .

— Amor ya verifique la gasolina— Ana entró y vio a Vero en el tocador maquillandose

—Perfecto mi amor , ¿te quedas aquí con los niños en lo que regreso o vamos juntos?

—Mejor vamos todos juntos , no quiero que andes sola por ahí — la besó

—¿Por qué eres tan celosa Guadalupe?— correspondió al beso

—No estoy celosa amor solo quiero que no tengas que pedirle ayuda a la vecina que te come con la mirada como si fueras un helado de chocolate

—Ay estás exagerando demasiado
—le besó la barbilla

—Bueno me doy un baño y nos vamos,  ¿sí?

—Está bien voy a arreglar a los niños

Mientras Ana se bañaba , Verónica vestía y peinaba a ambos niños quienes siempre estaban emocionados por salir de casa . Ana salió del baño y se puso una ropa cómoda para salir a comprar .

Luego de varios minutos y de que Vero revisara varias veces si Ana había cerrado las puertas de la casa pudieron salir en el coche con los pequeños . Al llegar al supermercado se dividieron cada una con un niño , con las listas de lo que debían comprar,  compraron protectores solares , agua , snacks para el viaje y demás víveres para estar en la playa .

Al rededor de 30 minutos salieron con las bolsas y los pequeños sonrientes porque su mamá Ana les había comprado galletas con chispas de chocolate  , Alex se negaba a dejar que su mamá Vero cargara las bolsas por lo que las cargaba él .

—Seguro que puedes con la bolsa mi amor

—Sí puedo mami soy muy fuerte

Pusieron todo en el maletero del auto y partieron a casa para preparar el almuerzo y dejar todo listo para la mañana siguiente..

Continuará...

"Esta vez si se pudo "Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora