(Perspectiva de Shiuba)
Habíamos quedado en vernos después de clase. No era nada oficial. Ningún "tenemos que hablar" o "te espero afuera". Solo un mensaje rápido con una carita que parecía inocente... pero con Hayato ya no estaba seguro de qué era real y qué no.
Lo vi esperándome en el pasillo del tercer piso. Recostado contra la pared como si la pose le saliera natural.
—Llegas tarde —me dijo sin moverse.
—Tú llegaste temprano —le respondí, cruzándome de brazos.
Nos quedamos en silencio unos segundos. Lo suficiente para que mi mente empezara a correr. Aún no entendía por qué él, de la nada, había empezado a buscarme. Por qué ahora me escribía de noche, me mandaba memes, pedía fotos... y me miraba como si llevara años queriéndome decir algo.
Y aunque tal vez había algo... no era estúpido.
—¿Y entonces? ¿Qué querías? —pregunté al fin.
Él bajó la mirada un segundo, como si estuviera midiendo sus palabras.
—Nada en especial. Me gusta hablar contigo.
Levanté una ceja.
—No hablábamos antes.
—Ahora sí.
—¿Y eso no te parece raro?
Se quedó callado.
—Un poco —admitió con una sonrisa ligera—. Pero no lo suficiente como para alejarme.
Esa frase... fue como una ventana abierta. Lo suficiente para que entre aire, pero no para cruzarla. Y eso me puso aún más alerta.
—¿Estás aburrido, Hayato? ¿O solo estás experimentando conmigo?
Él parpadeó, tal vez sorprendido de que lo dijera tan directo. Pero no desvió la mirada.
—No estoy jugando —respondió, sin cambiar el tono—. Pero tampoco te voy a decir que esto es un cuento de hadas.
—Entonces, ¿qué es?
—Un momento. Uno que estoy disfrutando. No más, no menos.
Quise creerle.
Quise.
Pero algo en mí no bajó la guardia del todo.
(Perspectiva de Hayato)
Las preguntas de Shiuba me atravesaron como agujas suaves. No por lo que dijo, sino por lo que vi en sus ojos.
Desconfianza.
Duda.
Y una parte de mí, muy dentro, se sintió culpable. Porque sí. Lo estaba usando. Lo estaba llevando directo al centro de mi venganza... y lo peor es que, aunque no era su culpa, había aceptado jugar conmigo. Sin saber que yo ya había escrito el final.
"Esto no es un cuento de hadas".
Eso había dicho. Pero tampoco era mentira.
Era verdad. Lo que estábamos construyendo tenía risas, silencios cómodos, roces leves, mensajes de madrugada que calentaban la piel... y sin embargo, yo seguía firme.
No podía aflojar.
No ahora que estaba tan cerca.
Lo vi acariciarse la muñeca distraídamente y me acordé de la pulsera. Saqué la que había encontrado en su casillero hacía unos días. La había reparado yo mismo.
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Amor Sin Palabras
Romance(Yandere Simulator 1980) BL Reiichi es el presidente del Consejo estudiantil, es muy serio y reservado, pero cuando se trata de Hayato es una persona completamente diferente. Hayato es un chico común sin ningún talento especial, puede ser muy extrov...
