Se que estuve muchiiiiiiiiiiiiisimo tiempo sin actualizar, pero aquí estoy bebés!!! y volví para quedarme <3 !! Lamento haberme desaparecido tanto u-y
Aquí esta el capitulo, denle amor y comenten si les gustó!!
Salí de la universidad y fui a casa, entré con pasos sigilosos para que nadie me oyera, no quería llamar la atención tanto de mis padres como los empleados. Subí a mi habitación y me senté en la cama. ¿Qué era lo que realmente pasaba por la cabeza de Matthew? Si, su broma fue mucho mejor que la mía, incluso sentía envidia por eso, pero la mentalidad de mi mejor amiga se veía afectada debido a la broma de McCartney. Quité mis zapatos con torpeza y me recosté. Pronto, sin dar aviso las lágrimas comenzaron a brotar de mis ojos, silenciosas pero dolorosamente. Cada vez que salía una, mi pecho ardía de dolor. Sentía como si me hubiesen apuñalado en el pecho. Yo tenía sentimientos por Matthew, pero estos no van a desaparecer como si nada. Puedo burlar a la mente, evitar a Matthew, pero jamás podré burlar al corazón. Sin darme cuenta, ya tenía los ojos cerrados, la respiración pacífica y mis pensamientos se mezclaban con mis sueños.
-Amy cariño, ¿acaso has salido mas temprano de clases?- Oí la voz de mi padre interrumpir mi sueño. Abrí los ojos, y ahí estaba, tan sonriente como siempre.
-Me he escapado-Respondí, a lo que los ojos de mi padre se abrieron por la impresión.
-Hija, tu rímel está corrido, y pareces un mapache golpeado y drogado- Bromeó. Reí ante su estúpido comentario y pase mi dedo con delicadeza por debajo de mis ojos, tratando de quitar un poco el rimel corrido.
-Que idiota eres-Dije bajando la mirada a mis manos. Jugaba con ellas tímidamente, hasta que mi padre me abrazó de sorpresa.
-Sabes que puedes confiar en mi, soy tu padre, y por ende quiero lo mejor para mi pequeña. ¿Ocurrió algo con Bárbara?- susurró en mi odio, aun abrazándome, lo abracé con fuerza y negué, no quería derramar lágrimas en frente de mi padre. Mi padre se alejó un poco para poder verme a los ojos, le regalé una sonrisa fingida y él sólo acarició mi mejilla.
-¿Por qué cuándo nos importa alguien pensamos en su felicidad antes que la nuestra?- pregunté un poco apenada. Mi padre se quedó en silencio, buscando una respuesta.
-Porque no hay nada mas hermoso para nosotros que ver feliz a la persona que queremos, más aún si la razón de su felicidad somos nosotros.
-¿Y si no somos su felicidad?
-Amy, ¿me contarás que te pasó?- La mirada de mi padre reflejaba preocupación, y no quise involucrarlo en mis problemas.
-No... Bueno, no es nada grave, sólo que... He peleado con una amiga, ¿entiendes?- Ya no tenía una mirada de preocupación, mas bien, esta se había reemplazado por confusión.
-Si, pero... No entiendo por qué es tan malo.
-Era una amiga importante para mi, y ha creído el rumor de que me he metido con su novio. Eso no es cierto, y no quiere escucharme- Sabía que era la peor mentira en la historia de las mentiras, pero mi padre ya odiaba a Matthew, no quería que le partiera la cara si sabe que McCartney hizo esa broma.
-Entiendo. Bueno, ya se le pasará. Es una tonta por creer que te has metido con su novio, tu no eres una mujerzuela. Yo no he criado a una mujerzuela, ¿o si?- Dijo en tono burlón.
-¡Papá!- Lo regañé. Le di un empujón y de regreso, recibí un abrazo.
-¿Quieres que vayamos por un helado y luego a comer?- preguntó ansioso.
ESTÁS LEYENDO
Granada al corazón.
Roman pour AdolescentsEs el primer año universitario de Amy, lo cual le provoca miedo y a la vez ansias. Pero no todo sale bien su primer día, ya que comenzó con el pie izquierdo. Y es ahí donde conoce a Matthew McCartney, el chico mas popular de la universidad, el cual...
