XXXVI

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Jimin observaba fijamente a su hija, no podía creer que algo tan bonito y pequeño había crecido en su interior, era una bebé perfecta, aún no podía ver bien sus rasgos, pero, estaba seguro que era la bebé más hermosa del mundo. No dejaba de suspirar y de pensar, ahora que la tenía en sus brazos, la realidad era más palpable, se preguntaba como cambiaría su vida a partir de ese momento, fueron muchas emociones en tan poco tiempo, desde el miedo a perderla, la operación, su nacimiento y saber que Yoongi era su destinado, era demasiado para procesar. Tanto, que era imposible que algunas lágrimas recorrieran sus mejillas, no estaba triste, a pesar de que Jin le habia dicho que era completamente normal sentirse así después del nacimiento de su hija, él lloraba de felicidad.

Nunca creyó que podría ser así de feliz, pensaba que los cuentos de hadas sólo existían en las películas y libros, y que para alguien como él, soñar, era imposible, ahora que su realidad estaba ahí, que la razón de sus esfuerzos y el amor verdadero estaba a su lado, ¿Qué más podía pedir? Su omega se sentía tan mimado y en control, que el momento fue mágico.

Yoongi entró a la habitación, acompañado de Jin, se acercó con la silla rápidamente y lo miró preocupado. Alargó la mano para limpiar las lágrimas en su mejilla.

—¿Te duele algo? ¿Te sientes mal?

Sonrió y negó, mirar a Yoongi ahora era diferente, algo más especial e íntimo.

—No, me siento perfecto, es sólo que estoy un poco sensible.

—Es completamente normal—dijo Jin con una sonrisa amable—. Claro que si se agrava tienes que decírmelo de inmediato, aunque, si me preguntas no creo que suceda, al descubrir que son destinados, tu omega debe sentirse más cómodo y a salvo. No hay nada de que preocuparse, tu recuperación también va muy bien, sólo necesitas seguir caminando, si todo sale bien, mañana serán dados de alta.

Yoongi le sonrió. —¿Escuchaste eso? Pronto estaremos fuera de aquí.

—Los dejaré para que hablen, Yoongi, espero que lo pienses.

Jin salió de la habitación, dejando detrás una pequeña duda y curiosidad, Jimin miró a Yoongi con una ceja alzada.

—¿Sucede algo?

—Mmm, no no es nada malo, sólo que mi madre está preocupada, quiere que nos quedemos con ella unos días, para ayudarnos con la bebé y para monitorear tu recuperación.

Jimin asintió. —¿Tú que piensas?

—Yo considero que es una buena idea dadas las circunstancias, yo lamentablemente no puedo ayudarte como quisiera, así que necesitamos de alguien más, pero, en dado caso que la casa de mi madre no te convenza, podemos contratar una enfermera de tiempo completo.

Jimin lo pensó unos momentos, si bien, él lo único que quería era estar con su alfa y su cachorrita, no podía negar las circunstancias en las que se encontraban, no se sentía capaz de cuidar sólo de su hija, puesto que no sabía con exactitud cómo hacerlo y tampoco podía negar que necesitaría ayuda, porque había salido de una cirugía y necesitaba sanar, la opción de una enfermera era buena, sin embargo, no estaba tan seguro de querer a una extraña en su ambiente, la familia de Yoongi era amable y no se habían movido de ahí, aún sabiendo que la bebé no es hija de sangre de Yoongi, la madre de este, no dejaba de tomar fotografías de su adorable nieta, eran buenas personas y lo querían.

—Creo que estaremos bien en casa de tu madre, ella es muy amable, sólo me apena ser una carga, pero, ya que no sabemos nada de bebés, sería bueno que ella nos enseñará.

Yoongi sonrió y dio un ligero suspiró, como si estuviera deteniendo el aliento, Jimin sonrió ligero y alargó la mano para tomar la de Yoongi, quien besó sus dedos fríos.

My Loved SunFlower *Yoonmin*Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora