XXXV

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Durante la mayor parte de su existencia, creyó que tenía la respuesta ante cualquier adversidad que se le presentará enfrente, era bueno resolviendo los problemas de forma racional, era poco común que se dejara guiar por sus emociones, podía manejarlas inteligentemente. No le tenía miedo a nada, sus padres lo criaron para ser fuerte y valiente, era quien cuidaba de sus hermanos, quien siempre tenía una respuesta a cualquier pregunta, obstinado, que luchaba incansablemente por lo que quería, no había sueño que no hubiese cumplido, se graduó con honores de la carrera que le gustaba, obtuvo un buen empleo, era respetado y querido entre sus compañeros, sus hermanos y padres siempre acudían a él por consejos, porque no se cegaba, podía ser imparcial,  directo y franco, en sus relaciones tuvo problemas, porque nunca dejó que sus sentimientos nublaran su juicio, no tenía ese vínculo estrecho, mucho menos una dependencia enfermiza, excluyendo su última relación, en dónde perdió el control por completo, sin embargo, nunca tuvo miedo de la soledad,  alguien quería permanecer a su lado, estaba bien, de lo contrario, si decidían irse podía sacarlos de su vida sin remordimiento.

Yoongi no había experimentado el miedo, el desagrado, la desesperanza, nunca había dudado de sí mismo ni de sus capacidades, sabía lo bueno que era, llegaba a tener un ego inflado, sobre todo con los halagos que recibía, él sentía que era invencible, hasta que ese accidente ocurrió y le arrebató su vida como la conocía, perdió por completo la confianza en sí mismo, no se reconocía, entonces se volvió huraño, desinteresado y temeroso de su propia sombra. Vivía con el miedo constante de seguir con vida, de que pasarán los años y tuviera que depender de los demás, había perdido su independencia, amaba a su familia, pero tenerlos cerca era un recordatorio de lo vacío que estaba por dentro, era una gran contradicción, mientras su familia estaba feliz de que hubiese sobrevivido, una parte de él murió en el accidente, y jamás regresaría, todos los sabían, nunca volvería a ser el mismo, entonces, ¿Qué sentido tenía? Comenzó a sobrevivir por el simple hecho de respirar, porque se lo debía a su familia, pero, por dentro el vacío era tan profundo y doloroso que lo único que quería hacer era morir, llorando cuestionaba la razón por la cual estaba con vida, aunque jamás encontraba la respuesta. Así fue su realidad, hasta el día en que conoció a Jimin.

Nunca imaginó que la llegada de aquel dulce omega a su vida lo cambiaría todo, que con su hermosa sonrisa iluminaría sus días grises, que lo haría recordar lo bien que se sentía hablar con alguien, fue sencillo abrirse, no pensaba ni actuaba racionalmente como estaba acostumbrado, por primera vez, se abrió paso a hablar con el corazón, mostrando sus sentimientos, sin miedo a experimentar sus emociones. Jimin lo sacó de la miseria a la que se condenó a sí mismo. Estar a su lado se sentía tan bien y correcto que empezó a querer más, frustrado por sus limitaciones, intentó ser todo lo que Jimin pudiera necesitar, sin importar si llegaba a amarlo o no, lo único que tenía en mente era el miedo de perderlo para siempre, así que sólo quería que permaneciera a su lado como un amigo. No supo en qué momento ambos se enamoraron y sobrepasaron todas las barreras imaginarias que ambos habían levantado para mantenerse a salvo, fue como una estampida, que se llevó todo a su paso dejándolos desprotegidos y con el corazón desnudo. No llegaba a entender la razón por la cual Jimin aceptó estar a su lado, aún tenía sus dudas, sin embargo, eso ya no importaba, lo único que tenía sentido para Yoongi era su dulce omega, que se había convertido en su mundo entero, lo amaba y quería permanecer para siempre a su lado, añadiendo al bebé que llevaba en el vientre, a quien también quería cuidar y amar. 

Después de estar tanto tiempo en la oscuridad, la luz que Jimin trajo a su vida, se volvió primordial. Era esa la razón por la cual en esos momentos estaba viviendo un verdadero  calvario. Yoongi jamás se había sentido tan asustado, de pronto el miedo, la angustia, la desesperanza y el dolor regresaron con una intensidad que casi lo parte en pedazos, ya no tenía miedo por sí mismo, sino por las dos personas que amaba y a quienes no estaba preparado para perder, su omega y su hijo representan  su mundo entero, estar a su lado era la única razón por la cual estaba intentando luchar por su vida.

My Loved SunFlower *Yoonmin*Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora