Harry despertó antes del amanecer.
Las primeras luces de la mañana apenas pintaban la habitación con un resplandor pálido y azulado. El peluche de estrella seguía aferrado a su costado, y sus pestañas se movían como si aún estuviera atrapado en medio de un sueño.
Severus, que estaba sentado en la mecedora del rincón desde hacía más de una hora, lo observaba en silencio.
Había intentado dormir. Había subido después de revisar las últimas anotaciones del diagnóstico de Lupin, preparado la base de la poción y ordenado su laboratorio con una precisión innecesaria. Y luego se había rendido, arrastrando su cuerpo cansado hasta la habitación de su hijo, porque al menos ahí, entre los suaves susurros del sueño de Harry, podía fingir que la noche anterior no había ocurrido en lo absoluto.
El niño parpadeó y sus ojos verdes lo buscaron.
—Papá... —murmuró con voz adormilada.
Severus se levantó de inmediato y se sentó en el borde de la cama.
—Aquí estoy —dijo, acariciándole el cabello, que aún tenía mechones rebeldes que se negaban a acomodarse.
—Tuve un sueño— susurró Harry, abrazando el peluche con más fuerza.
—¿De qué era?—
—Estaba en una casa... no como esta — explicó, mirando hacia el techo con expresión pensativa—. Era vieja, toda oscura. Yo tenía frío. Se parecía a mi armario y... Y gritaba, pero no salía ningún sonido. Y entonces la puerta se abrió, tenías una capa muy grande —hizo el gesto con los brazos, exagerando— y me envolviste con ella, pero no olía a ti, parecía el perfume del abuelo, y del señor Chocolate, y luego fuimos a tomar chocolate con crema batida—
Severus no respondió de inmediato. Solo lo miró, el corazón dándole un vuelco por razones que no quiso analizar demasiado.
—¿Y luego qué pasó en tu sueño? —preguntó, con voz baja, casi áspera, aún ronca por el sueño.Harry se encogió de hombros, su carita medio enterrada en el peluche.
—No me acuerdo. Solo que el chocolate estaba muy rico, a Draco le hubiera gustado—
Unos cortos golpes en la puerta y una voz suave llenaron el espacio.
—¿Interrumpo?—
Severus no levantó la mirada, pero su mano sobre el cabello de Harry se detuvo.
—Estás despierto —dijo simplemente.
Remus asintió, entrando con cuidado, sosteniendo una bandeja de desayuno con dos tazas humeantes y una taza más pequeña con dibujos de hipogrifos volando alrededor del borde.
—No podía dormir hasta tarde, así que pensé que quizás querrían chocolate con crema batida. Y tú... te con media cucharadita de azúcar—
Los ojos de Harry se iluminaron de inmediato, como si el recuerdo de su sueño aún flotara entre los bordes de su mente.
—¡Chocolate como en mi sueño!—
Mientras su hijo se emocionaba por el deseo cumplido, su mente solo pudo pensar en cómo el de cabello castaño recordaba perfectamente cómo tomaba el té.
—¿Sí? —Remus sonrió, dejando la bandeja en la mesita— Entonces debe ser magia de verdad—
Severus le lanzó una mirada leve, cargada de algo, aún no sabía de qué, pero se sentía más íntima que un simple vistazo.
Harry se sentó, aceptando la taza con ambas manos. Sus piernas aún estaban enredadas entre las mantas, y su pijama verde oscuro le quedaba ligeramente grande. Severus lo ayudó a sujetar la taza mientras bebía, y por un momento solo se escuchó el sonido del sorbo lento y feliz del niño.
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𝐏𝐨𝐭𝐢𝐨𝐧𝐬, 𝐛𝐫𝐞𝐞𝐝𝐢𝐧𝐠 𝐚𝐧𝐝 𝐬𝐮𝐫𝐯𝐢𝐯𝐢𝐧𝐠
FanfictionCuando Severus Snape es obligado a visitar al niño que sobrevivió no esperaba que todo fuera de esa manera. Obviamente los personajes y el mundo de Harry Potter no me pertenecen, eso es obra y gracia de la perra homofóbica de J.k Rowling, de resto t...
