Ganador.
La noticia había corrido rápidamente había estallado cómo la pólvora misma.
El matrimonio de Remus y Miel era la noticia más relevante de la semana, al parecer alguien del ministerio había dado la noticia a Rita la cual había publicado en el diario del profeta la primicia de aquella gran noticia.
La puerta de la oficina de Miel fue tocada bruscamente, cómo quien buscará derribarla.
—¿Quién es?.
Preguntó Miel mientras se acercaba a la puerta y la abría, dejando entrar a aquella persona tal cual velocidad de la luz.
—Dime qué no es cierto por favor, dime qué no te has casado con ese vil y asqueroso hombre Lobo.
La voz de Lucius retumbó por toda la oficina de Miel, su voz parecía estar llena de odio. Era una voz tensa y áspera.
Miel parpadeo varias veces antes de hablar.
—¿De qué hablas?
Preguntó Miel mientras qué su ceño se fruncia.
—¿No sabes de qué habló maldita sea?.
Nuevamente habló Lucius mientras sostenía de los brazos a Miel, su tono de voz está vez era arisco mientras que sus ojos se clavaron en los de ella.
—Lucius Basta me estás lastimando.
La voz de Miel era temblorosa e insegura mientras, qué los dedos de Lucius comenzaban a marcarse en su piel.
—Te casaste con ese imbécil Miel, ¿por qué lo hiciste?.
Miel miro al contrario mientras qué son sus manos lo empujaba lejos de ella, cosa qué funcionó.
—¿Cómo te enteraste?, ¿Quién te lo dijo?
Preguntó Miel viéndolo con clara confusión en su mirada.
—No necesito qué nadie me lo diga, por qué es la maldita portada del diario del profeta.
Bufo molesto Lucius mientras del bolsillo de su saco, tomaba el periódico y lo azotaba contra la mesa del escritorio de Miel.
Después miro a Miel la cuál parecía estar asustada pero sabía camuflajer aquella emoción.
—Lucius basta no entiendo a qué vienen tus reclamos, te recuerdo perfectamente qué tu ya estas casado. No tienes nada qué reclamar nada.
El tono de voz de Miel era engolado
—Lo sé, lo se perfectamente mi amor, pero no entiendo por qué tu te casaste, ¿qué acaso no me amas?.
Lucius se acercó a Miel tomándola de las mejillas, haciendo qué lo viera fijamente de forma forzada y obligada.
—Lucius basta eso fue hace tiempo, eso ya terminó.
El nombrando negó con la cabeza mientras le sonreía.
—Claro qué no mi amor, tu eres mía y me amas a mí. ¿Verdad?,. ¿Verdad Miel?.
El agarre de Lucius sobre las mejillas de Miel se volvió brusco y violento.
Cómo quien busca herir o lastimar, Miel nuevamente lo aparto y caminó al escritorio abriendo un cajón logrando sacar su varita.
—Te prohibido qué vuelvas a tocarme, y si lo haces entonces tendré qué hacerlo.
Miel alzó su voz alzando su varita y apuntando firmemente a Lucius, y aun qué su mano quiso temblar lograr sostener con firmeza aquella varita.
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MAMÁ
De TodoLucios Malfoy queda viudo durante la primera guerra Mágica dejándolo a cargo de su pequeño Hijo Draco Malfoy. Cree volver encontrar el amor, pero un error lo llevará a perder a la mujer qué ama otra vez y esta vez a su hijo también. Pues sus errore...
