El regreso.
Un mes había pasado nadie sabía nada de Miel a excepción de Dombuldore y Mcgonagall.
Había decidido irse justo después de la boda de Lucius y Ana, Draco por su parte había entendido que su madre necesitaba su espacio.
Mientras el se acostumbraba a la nueva vida de casado de su padre, en dónde nuevamente el quedaba de lado.
Pues Lucius había decidido qué la habitación de Draco, sería para el nuevo bebé.
«El bebé necesita mucho espacio para todo lo que va a necesitar tú ya estás grande», fueron palabras de Lucius pues Draco tenía la segunda habitación más grande de la mansión.
Ahora por petición de Ana Draco dormía a lado del cuarto de Dobby «Se crío con el entonces qué duerma con él». A Draco le molestaba como Lucius decidía dejarlo de lado por alguien, que a su parecer solo era una extraña.
—A veces pienso que no soy hijo de Lucius.
Dijo Draco mientras comía un helado con los ojos llorosos, pues Ana nuevamente lo había hecho llorar.
—¿Por qué dices eso Draco?
Pregunto Remus mientras curaba la herida de Draco en su mejilla, Ana tenía la costumbre de dar fuertes bofetadas cuando el, le respondía o no hacía lo que ella quería.
«Tiene que aprender a respetarme Lucius», y cómo siempre Lucius la apoyaba.
—Por qué no me quiere.
Aquello sonaba cómo una afirmación como una verdad amarga, tan amarga cómo real.
—Y está bien no puedo obligarlo a qué me quería así sea mi padre ¿verdad?.
Remus simplemente lo miró sin saber qué reponerle, mientras guardaba las cosas que había necesitado para curar a Draco.
Draco sólo sonrió ante el silencio de Remus y éste último suspiro, antes de hablar.
—Es cierto, no podemos obligarlos a que nos querían a un así sean nuestros padres ni nosotros a ellos.
Respondió Remus mientras se sentaba a lado de Draco para continuar hablando.
—Si bien dicen que el amor de un padre hacía un hijo es incondicional hay veces en que no siempre es así, y esta bien por qué no podemos obligar a qué nos querían.
—Pero es mi papá y se suponía que debería amarme.
Remus revolvió el cabello de Draco viendo como el dolor se reflejaba en los ojos de él.
—Lo sé, pero también sabes que aun que lo sea no está obligado a amarte ni tú a él. No por que sea tú padre ni tu por que seas su hijo.
Draco bajo un poco la cabeza y Remus lo tomó de la barbilla para que pudiera verlo.
—O posiblemente si te quería solo qué a su manera, Lucius es algo arisco y poco amable posiblemente tenga un corazón de piedra pero no por eso lo vas a odiar.
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MAMÁ
De TodoLucios Malfoy queda viudo durante la primera guerra Mágica dejándolo a cargo de su pequeño Hijo Draco Malfoy. Cree volver encontrar el amor, pero un error lo llevará a perder a la mujer qué ama otra vez y esta vez a su hijo también. Pues sus errore...
