capítulo 13

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El inicio de

Una semana había pasado desde aquella cita y Miel no podía ocultarlo se sentía feliz, era algo que siempre había querido pero no sabía que así era hasta lo que tuvo.

Lucius iba a verla a ella y a Draco todos los días a Hogwarts, y de vez en cuando se daban pequeños besos, incluso fueron descubiertos dándose uno por Minerva.

La cual hablo de forma seria con Lucius para conocer las intenciones de el con su sobrina.

Luego de aquella conversación Minerva había aprobado la relación aun que no del todo, pero sin duda el más feliz de aquella relación era Draco.

Siempre se le miraba con una sonrisa desde que sabía que su papá y la profesora Miel tenían una casi relación.

—Mi papá es el novio de la profesora Miel.

Dijo Draco con gran alegría a sus amigos mientras ellos abrían los ojos en grande.

—¿Que?

Dijo Harry totalmente sorprendido.

—¿Enserió?

Al igual que Harry, Ron estaba totalmente sorprendido.

—Pues no te creo.

Dijo Hermione y Draco la miró para después sonreír.

—El otro día los vi darse un beso.

Luego de que Draco dijera aquello, se escucho un "ahhh" al mismo tiempo por parte de Ron, Harry y Hermione.

Sin duda alguna Draco era el más feliz, no solo por que ya tenia una mamá si no por que su padre parecía quererlo más.

Como cada martes Draco iba ala oficina de la profesora Miel pues desde que había llegado a Hogwarts esa era su rutina de los martes.

Y su sorpresa fue ver a su padre ahí el cual lo recibió con una sonrisa, luego los tres jugaron en la oficina de Miel.

Si no fuera la diferencia de edad podrían jurar que, aquella escena parecía de una pareja casada desde hace años.

Conforme los dias pasaban el mes de noviembre se acaba, y con ello llegaba el mes de diciembre.

Los primeros días fueron increíbles pero, al llegar la segunda semana Dombuldore ordenó a todos los profesores prepárese para el baile de navidad que había prometido desde octubre.

—¿De verdad vas a estar ocupada el sábado?

Pregunto Lucius mientras abrazaba a Miel por la espalda, mientras que ella organizaba unos papeles para dicho baile.

—Si, lo estaré pero prometo recompensarte después ¿si?

Lucius sonrió al escuchar a Miel y asintió con la cabeza, apoyando su barbilla en el hombro de ella.

Aun que Miel estuviera ocupada eso no impedía que Lucius fuera a verla a ella y a Draco.

Severus por su parte de alegraba de que su amigo por fin pudiera rehacer su vida, pues ya era hora.

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