Espejo de mentiras.
Si a Miel le hubieran dicho vería a Lucius pasar lo qué ella misma pasado, no lo creería.
Pero una vez qué el se fue todos los recuerdos vinieron de golpe a su mente uno tras otro, sin piedad alguna golpe tras golpe, humillación tras humillación.
Un suspiro pesado salió de sus labios cerrando sus ojos dejándose llevar por sus propios recuerdos y pensamientos.
"Te amo por favor no te cases".
"Quédate conmigo por favor".
"Te amó por favor no me dejes".
Las escenas detrás de aquellas palabras parecían perforar el pecho, un recuerdo vino a su mente.
"Sí yo fuera la qué estuviera embarazada te casarías conmigo Malfoy?".
Preguntó Miel pero Lucius negó con la cabeza.
"No por qué tu eres fuerte y ella no".
—Maldito.
Mustio Miel en voz alta mientras abría sus ojos de golpe, sabía qué debía de darle la vuelta a la página pues ahora estaba casada y sus sentimientos por Remus parecían ir en aumento.
Se paró de su asiento y caminó hacía la puerta y al abrirla ahí estaba Remus.
Así qué simplemente caminó hacía atrás sin hablar pues Remus parecía molesto, su rostro lo decía todo.
—Supe qué él vino y qué curiosamente estuvo en tu oficina por un buen rato, ¿Puedo saber de qué hablaron?.
Mientras Remus hablába su vista estaba fija en Miel la cuál al escucharlo desvío la mirada antes de hablar.
—Sí vino y también estuvo aquí vino a disculparse.
Respondió Miel con total sinceridad pero Remus simplemente alzó una ceja.
—¿Y lo perdonaste?.
Preguntón el y Miel negó con la cabeza al igual qué con sus manos.
—No, claro qué no le pedí qué se fuera hasta qué al final lo hizo.
Remus simplemente asintió con la cabeza y extendió sus brazos hacía a ella, recibendola en un abrazo cálido.
—¿Nada más hablaron de eso?.
Preguntó el y Miel asintió con la cabeza evitado decir algo sobre el reclamo de Lucius hacía ella, y su relación con el.
Y antes de qué pudieran seguir hablando alguien tocó la puerta de su oficina.
Era Mcgonagall la cuál pedía qué fueran a la oficina de Dombuldore, pues el nuevo profesor de ciencias muggles había llegado.
Cuando Remus y Miel se alejaron ambos salieron de la oficina, iban en silencio hasta qué finalmente se encontraron con Severus.
—¿Entonces ya llegó el nuevo profesor?.
Preguntó Miel y el pelinegro asintió con la cabeza.
—Sí por desgracia.
Respondió Severus mientras los tres llegaban a la oficina de Albus, una vez qué estuvieron todos los demás profesores Dombuldore habló.
—Cómo sabrán tuvimos qué hacer un cambio con algunos profesores, primero tuvimos a Miel, después a Remus y ahora un nuevo profesor se nos ha unido.
Severus al escucharlo hablar frunció su ceño cruzándose de brazos.
—Albus sabes que respeto tus decisiones pero, él no creo qué sea la mejor opción.
Mientras Severus hablaba señaló una esquina de aquella oficina, donde se encontraba un pelinegro con el cabello ondulado hasta los hombros luciendo un traje espectacular.
Todos voltearon a ver hacía donde Severus apuntaba, y el hombre señalado se acercó hasta Severus negando con la cabeza.
—Severus no es propio qué desconfíes así de mi primito.
—Loki cállate.
Respondió Severus con voz rasposa viéndolo con mal humor, pues estaba más qué claro qué Severus no soportaba al hombre frente a el.
No es qué lo odiara simplemente odiaba tener a alguien de su familia paterna tan cerca de el.
—Vamos amigos míos no discutan, ven Loki acercarte te voy a presentar a los demás profesores los cuales serán tus compañeros.
Loki al escuchar a Dombuldore se acercó a el saludando a cada profesor hasta qué finalmente llegó con Remus y Miel.
—Remus Lupin profesor de defensa contra las artes oscuras y Miel Mcgonagall profesora de Herboligia también es nueva tiene poco qué se nos unió.
Loki saludo a Remus con respeto pero al ver a Miel sonrió de oreja a oreja.
—Hola preciosa.
Saludo tomando su mano y besando sus nudillos, haciendo que Miel frunceria su ceño y Remus apartara la mano de Miel bruscamente de loki.
—Está casada idiota.
Habló Remus celoso haciendo reír a Loki, antes de responder.
—Sí pero el qué esté casada no le impide tener novio.
Respondió Loki para después guiñar un ojo y ponerse a lado de Miel, haciéndo qué el licantropo frunceria su ceño.
No conforme con lidear con un Lucius arrepintiendo tendría qué lidear con un pelinegro recién llegado coqueteando con su ahora esposa.
Miel noto claramente cómo Remus se ponía celoso, así qué de forma lenta y suave abrazo su brazo y mientras Dombuldore daba un discurso sobre la unión al momento de trabajar dejo un beso en la mejilla de Remus.
Haciendo disminuir sus celos de inmediato y formando una gran sonrisa en sus labios, incluso inflando su pecho con orgullo.
—No estés celoso, sabes qué mis ojos están puestos en ti.
Susurró Miel y con eso la sonría de Remus aumento más claro si eso era posible.
Inclusive haciendo qué sus orejas se pusieran rojas.
Por otra parte se encontraba Harry junto a Hermione los cuales observaban a Draco y a Ron jugar Quidditch o al menos intentarlo.
—Draco es la quinta vez qué te caes, ¿estás bien?.
Preguntó el pelirrojo y el rubio asintió con la cabeza lleno de firmeza.
—Sí me caigo esta bien significa qué lo estoy intentando y poco a poco logrando mi objetivo.
Draco infló su pecho lleno de orgullo tras lo qué acababa de decir, pero Hermione habló con el ceño levemente fruncido.
—Aun qué admito qué tu optimismo estéticamente caerse 5 veces seguidas no es señal de progreso.
Harry quito sus lentes para limpiarlos con su camisa antes de volver a ponérselos y hablar.
—Oh vamos Hermione, es la primera vez qué Draco intenta jugar Quidditch no lo molestes.
—Si Hermione no lo molestes.
Habló después Ron haciendo reír a Draco y a Hermione rodar los ojos.
—Hombres tenían qué ser.
Los tres al escuchar a Hermione hablar rieron en unión haciendo que finalmente ella también se uniera riendo junto a ellos.
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MAMÁ
RandomLucios Malfoy queda viudo durante la primera guerra Mágica dejándolo a cargo de su pequeño Hijo Draco Malfoy. Cree volver encontrar el amor, pero un error lo llevará a perder a la mujer qué ama otra vez y esta vez a su hijo también. Pues sus errore...
