Nadie sabe lo qué tiene
hasta qué lo pierde
Lucius había regresado a Hogwarts no le importaba su dolor físico qué sentía pues el cargo de conciencia era mucho más fuerte.
Cuando llegó lo primero qué hizo fue preguntar por Miel a Harry el cuál, iba pasando junto a Ron y Hermione.
—Está en la enfermería.
Dijo Harry para después irse junto a los antes mencionados, así qué en cuanto Lucius supo en donde estaba Miel fue a hacía su ubicación.
Pero lo qué lo encontró fue una escena llena de calidez y amor.
Una escena bastante familiar pero lo qué más dolía es qué su hijo estaba ahí, parecía qué pertenecía aquella familia.
Si no fuera por sus cabellos rubios y sus ojos grises cualquiera podría jurar qué Draco, su pequeño era hijo de aquella "pareja".
Cuando el pensamiento de Remus y Miel cómo pareja llegó a su mente una sonrisa amarga se poso en sus labios.
Al ver aquella escena una vez más simplemente se giro sobre talones, sin ni siquiera notar qué un par de ojos avellana lo había visto llegar así cómo también irse.
Cuando Lucius salió de Hogwarts lo primero qué hizo fue irse a la caverna más acercana, dispuesto a embriagarse.
Y así lo hizo por tres días seguidos, no le importaba su dignidad, ni su orgullo total aquello ya lo había perdido.
—Un estúpido hombre Lobo me robó a la mujer qué amaba, un perro. Un maldito perro.
Hablaba Lucius a la nada bastante ebrio, si no fuera por qué lo sacaron a la fuerza no habría salido de ahí por lo qué restaba de la semana.
Cuando llegó a la mansión Malfoy se percató qué Ana estaba ahí esperándolo.
—¿En dónde estabas Malfoy?
Preguntó con voz molesta viéndolo totalmente ebrio con sus pasos basante torpes, apunto de caer al suelo.
—No es tu incumbencia.
Respondió el mientras iba escaleras arriba.
—Claro qué es mi incumbencia soy tu esposa.
Lucius al oír aquello se bajo de las escaleras demasiado rápido, olvidando por un momento qué estaba ebrio.
—Sí, eres mi esposa pero por ser una zorra si no fuera por ti y este bebé yo seguiría con Miel, con mi hermosa y adorada Miel la heri y lastime por ti maldita zorra.
La voz de Lucius era fría sin emoción más qué molestia y disgusto hacía la mujer frente a él.
Sin decir una palabra más Lucius volvió a subir las escaleras pues estaba dispuesto a tomar un baño y dormir.
Mientras qué Ana aun sentía el aliento a alcohol en su nariz, su rostro estaba pálido y sus ojos abiertos de par en par.
La voz de Lucius había sido como un cuchillo no es qué estuviera enamorada de el, pero sus palabras habían sido lo suficientemente humillantes para ella.
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MAMÁ
RandomLucios Malfoy queda viudo durante la primera guerra Mágica dejándolo a cargo de su pequeño Hijo Draco Malfoy. Cree volver encontrar el amor, pero un error lo llevará a perder a la mujer qué ama otra vez y esta vez a su hijo también. Pues sus errore...
