capítulo 15

756 95 13
                                        

Error

Cuando Lucius despertó se llevó una gran sorpresa pues se dio cuenta que aquella mujer con la que había pasado la noche no era Miel.

Era la profesora Ana y aun que fuera pelinegra no era Miel, su Miel y aquello lo hizo sentir horrible.

Lo primero que hizo fue levantarse de aquella cama y vestirse para después d salir de aquella habitación y posteriormente de Hogwarts sin ser visto por nadie.

Luego de aquello pasaron dos semanas Lucius iba a Hogwarts aun que de forma ya no tan seguida, pero seguía yendo por Miel y Draco.

Lucius no pensaba en decirle a Miel lo había hecho, es más ni siquiera le había dicho a Severus pues pensaba que aquello no tenía importancia hasta que Ana se acercó a el en una de sus visitas a Hogwarts.

-Estoy embarazada.

Dijo Ana haciendo que el rostro de Lucius se pusiera pálido y tenso, aun que igual forma su ceño se frunció ante aquella noticia.

-¿Que?.

Dijo un muy sorprendido Lucius pues no esperaba aquello en lo absoluto además de que complicaba su relación con Miel.

-Lo que escucho señor Malfoy estoy embarazada, pasamos la noche juntos y ahora estoy esperando un hijo suyo.

Aquello fue como un balde de agua fría para Lucius, «¿Que hice?» pensó Lucius y luego suspiro mientras pasaba una mano por su cabello.

-Eso fue un error.

Dijo Lucius haciendo que ahora el rostro de Ana se frunceria.

-¿Esta diciendo que mi bebé es un error señor Malfoy? Eso es para usted ¿un error?.

Lucius miro ala mujer frente a el y volvió a suspirar.

-No, no como crees y creme haré lo correcto. Nos casaremos no dejaré que mi hijo nazca sin una familia.

Aquello sorprendió a Ana pues no esperaba que Lucius dijera que casarian pero la oferta de ser la señora Malfoy no sonaba mal el único problema era Draco el hijo mayor de el.

«Ese niño será un estorbo para mi y mi bebé» pensó Ana pero solamente le sonrió a Lucius como respuesta a su petición, y aquello fue una respuesta positiva para el.

Estaba feliz pues sería padre otra vez pero ahora el problema era ¿como se lo iba a decir a Miel?, ala mujer qué ahora el amaba.

Y sobre todo ¿como se lo diría a Draco?, Lucius suspiro y se alejo de aquella mujer pues tenia que hablar con Severus necesitaba un consejo

Severus estaba en su oficina cuando alguien tocó la puerta de esta y al abrirla pudo ver que era Lucius el cual tenía un rostro de preocupación totalmente

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Severus estaba en su oficina cuando alguien tocó la puerta de esta y al abrirla pudo ver que era Lucius el cual tenía un rostro de preocupación totalmente.

-¿Que sucede?

Pregunto Severus mientras veía como su mejor amigo se adentraba en su oficina y se sentaba enfrente a su escritorio.

-Me casaré y necesito tu ayuda ¿como le pido matrimonio?.

Pregunto Lucius sin especificar nada o dar una explicación y aquello hizo que Severus pensara qué era Miel a quien le pediría matrimonio.

-Mmhh bueno llévala a un lugar bonito y dile lo que sientes, pero tienes que ser sincero y luego te ardillas y le das un anillo.

Lucius asintió con la cabeza al escucharlo, haría aquello pero solamente le daría el anillo en un lugar bonito.

-de acuerdo pero y dime ¿como es el matrimonio? Hace años que quedé viudo qué lo eh olvidado.

Severus sonrió al escuchar a su amigo y por fin se sentó en su silla frente al escritorio.

-Es bueno estar casado pero hay altibajos pero conversando se solucion las cosas.

Lucius asintió con la cabeza al escuchar nuevamente a Severus y luego suspiro finalmente se puso de pie y se despido de Severus el cual quedo algo confundido.

-Vaya que va enserió con Miel.

Dijo Severus luego de que Lucius se fuera. Y una idea se cruzo por su mente así que salio de su oficina y fue en busca de la profesora Mcgonagall.

Una vez que la encontró le pido hablar a solas lejos de todos en especial de Miel

-Lucius le pedirá matrimonio.

Dijo Severus haciendo que el ceño de Minerva se frunceria.

-¿Que?

-Si, Lucius le va a pedir matrimonio a Miel, me lo acaba de decir no de forma directa pero si lo hizo pues me pregunto como pedirle matrimonio a alguien y como era este mismo.

Decía Severus mientras que Minerva asentía con la cabeza pues si bien ella sabía sobre la relación de su sobrina con Lucius Malfoy no pensó que fuera tan seria como para llegar al matrimonio.

-¿Que ah dicho profesor Snape?

Aquella voz sorprendió a Severus pues lo que menos quería era que Miel lo escuchara y eso acaba de suceder.

-Yo.. nada, nada, es más mejor me voy por que creo que el profesor Dombuldore me esta llamando.

Tan rápido como Severus termino de hablar se fue dejando amabas Mcgonagalls solas.

-Miel.

Dijo Minerva viendo hacia su sobrina la cual tenía una expresión de sorpresa y confusión por lo que acaba de escuchar.

-¿Si tía?

-No te ilusiones.

Miel asintió con la cabeza al escuchar a su tía, pero le era inevitable pensar que Lucius le pediría matrimonio estaba feliz y emocionada pero claro no le diría aquello a su tía.

-Iré a seguir trabajando.

Minerva asintió con la cabeza y después miro como su sobrina se iba pues debía de volver al trabajo.

Por su parte Miel iba pensando en aquello que había escuchado a Severus decir ¿Sería verdad o no?

Pero cuando se adentro en su oficina encontró un gran ramo de rosas y una nota de Lucius pidiéndole verse.

Miel aprecio aquellas rosas lo que quizás ella no sabía que es probablemente aquellas rosas podían ser las últimas que recibiría de parte de Lucius.

La nota decía que debían de verse frente al lago mañana al anochecer, Aquello emociono aún más Miel.

Pues el simple hecho de pensar, e imaginar que Lucius le pediría matrimonio la llenaba de ilusión pero lastima por que Lucius no haría aquello.

Lucius iba a decirle la verdad a Miel y también le diría sobre el embarazo de Ana y la llegada de su nuevo hijo.

Tal vez Lucius le pediría Miel qué siguiera a su lado después de aquello pero, eso sería demasiado egoísta de parte de él.

Pues Miel no merecía eso ni mucho menos lo que el, le había hecho Miel lo amaba y lo amaba de forma pura y sincera un amor lleno de lealtad lastima que Lucius no pudo ser igual de leal y fiel que Miel.

Pues el alcohol no justifica las acciones de una persona, y eso Lucius lo sabía. Lo sabía ala perfección y ahora solo le quedaba hacerse cargo de sus acciones y con ello sus consecuencias.

MAMÁ Donde viven las historias. Descúbrelo ahora