—¡PUTA MADRE, SAL YA, MALDITO HOMÚNCULO!
El último eco del grito desgarrador de Hidan se fundió con el sonido de su propio jadeo exhausto. Por un instante, todo fue silencio, roto solo por el llanto vigoroso que llenaba la cabaña. Él cerró los ojos, hundiéndose en el alivio momentáneo que seguía al dolor abrumador. Su cuerpo, empapado en sudor y tembloroso, se relajó por primera vez en horas. Narumi se lo había preguntado: ¿por qué gritas tanto, Hidan-sama, eres inmortal y disfrutas del dolor? En ese momento no pudo evitar gritarle y darle un coscorrón, era inmortal, pero eso no evitaba que sintiera dolor e inquietud, y sí, amaba el dolor, pero su dolor era una forma de recibir a su deidad, cada dolor era un sacrificio era para Jashin, el dolor que acababa de pasar no tenía sentido nada más que hacerlo agonizar, obviamente no iba a sacrificar a su bebé, no es lo mismo al dolor y placer de saber que sacrificara a un enemigo.
—Maldita sea... —murmuró, su voz ronca y quebrada, pero esta vez era un suspiro de alivio, no de agonía—. Acabó... por fin.
Sakura, con manos expertas, pero temblorosas por la adrenalina, limpió y envolvió al recién nacido. La pequeña tenía la piel morena, heredada de su otro padre, y una fina cabellera gris plateada idéntica a la de Hidan. Sus ojitos estaban firmemente cerrados, pero su boquita abierta en un llanto fuerte y saludable prometía una personalidad tan potente como la de su padre.
—Tome, Hidan-san —dijo Sakura, con una sonrisa cansada pero genuina, depositando con infinita delicadeza el pequeño bulto en sus brazos—. Su hija. Está perfecta.
Hidan miró al bebé con una expresión que nadie en la cabaña le había visto jamás. Asombro. Una ternura cruda y desconcertada. Instintivamente, inclinó la cabeza y frotó su mejilla sudorosa contra la suave y cálida cabecita de la niña. Ella se estremeció al contacto, pero su llanto se redujo a un quejido bajo mientras soltaba sollozos temblorosos.
—Eh... calla, mocosa —murmuró, su voz inusualmente suave—. Ya está. Ya pasó. Tu viejo aguantó. —Su tono era áspero, pero sus movimientos, al acunarla, eran torpemente cuidadosos.
Mientras, al otro lado de la cabaña, la batalla de Itachi aún no terminaba. Shizune, con una concentración feroz, guiaba con mano firme pero delicada los fórceps.
—Un poco más, Itachi-san —animaba, su voz calmada pero urgente—. La cabeza está fuera. Con la próxima contracción, todo será más fácil. ¡Puje!
Itachi, con el rostro pálido y la respiración controlada, pero forzada, obedeció. Un último esfuerzo, silencioso y lleno de determinación, y finalmente, el cuerpo de su hijo salió al mundo. El llanto no fue inmediato. Por un segundo de terror absoluto, hubo silencio. Shizune actuó rápido, limpiando las vías respiratorias del pequeño con un movimiento experto. Entonces, un llanto más suave que el de la hija de Hidan, pero igual de vital, llenó el aire.
—Muy bien, Itachi-san —anunció Shizune, con un suspiro de alivio—. Está bien.
Lo limpió rápidamente. El bebé era la viva imagen de Itachi de pequeño: cabello negro como el azabache, piel pálida, facciones delicadas. Pero al acercárselo a Itachi, este pudo ver, en las regordetas mejillas del recién nacido, unas marcas diminutas, casi imperceptibles, que se asemejaban a branquias muy finas. Un vestigio de su herencia Uchiha mezclada con algo más, algo único. Algo de Kisame.
Shizune depositó al niño en los brazos de Itachi. Por primera vez en años, una lágrima escapó del control del Uchiha y recorrió su mejilla, cayendo sobre la suave manta que envolvía a su hijo. Lo miró con una intensidad que trascendía el sharingan.
—Shisui... —susurró para sí mismo, el nombre de su mejor amigo, surgiendo de lo más profundo de su ser—. Te prometí que encontraría una manera... —Acercó al bebé a su pecho, sintiendo el calor de la pequeña vida contra su piel—. Para ti. Todo será diferente para ti. Lo juro.
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New Akatsuki Family
FanfictionDebido a ciertos incidentes, cuatro criminales se ven en la tarea de abandonar el grupo criminal "Akatsuki". ¿Razón? Inesperadamente, quedaron en estado de embarazo y saben que si siguen con su vida criminal no podrán darle la vida que sus hijos ne...
