Sobre las consecuencias que dejo la guerra, donde el enemigo ya no son solo los villanos...
Y donde Katsuki se esfuerza en hundirse en un hoyo que no es suyo.
Y donde Izuku no se da cuenta de nada, enfocado en que ya no quiere ser mas el numero uno...
Koda recuerda despertar atontado, todavía mareado, en el lugar más hermoso que había visto en su vida.
A su alrededor, varios héroes comienzan a incorporarse de la misma manera, mirando el paisaje con una mezcla de desconcierto y asombro. El aire es limpio y frío, las montañas se levantan a lo lejos y un lago refleja el cielo entre los árboles. No parece un sitio real.
Entonces aparecen All Might y Tsukauchi.
All Might les explica que han sido cuidadosamente seleccionados para formar parte de un pequeño proyecto. Deben seguir una serie de indicaciones para preparar un hogar digno para algunas de las personas que más arriesgaron sus vidas durante la guerra. Cada uno tiene una tarea distinta, elegida de acuerdo con sus habilidades y con las necesidades del lugar.
Ese sitio se llama Val Serein.
Todos aceptan.
Koda también.
Y mientras escucha las explicaciones, solo puede pensar en una cosa.
Ojalá les guste.
Así comienza el trabajo.
Koda pasa el día entero recorriendo los alrededores de la cabaña que otros héroes ya comienzan a levantar. No construye las paredes ni coloca los techos, pero encuentra otras formas de ayudar.
Primero habla con las aves. Les pide que permanezcan cerca de los árboles y que se alimenten de los insectos que puedan dañarlos. Algunas aceptan con facilidad; otras simplemente lo observan desde las ramas y siguen con sus asuntos. Koda sonríe de todos modos.
Después recorre los corrales de las gallinas y aprende cuáles son los lugares donde se sienten más cómodas poniendo huevos, luego les prepara los debidos espacios para asentarlas. También se acerca a las cabras, que comienzan a acostumbrarse al nuevo lugar. Algunas están preñadas y otras tienen pequeños cabritos que se mantienen cerca de ellas. Koda se encarga de facilitarles los corrales, asegurándose de seguir los planos al pie de la letra, pues cuando sus ideas requerían construcciones, debían ir con Cementoss para que se los autorizara y les diera un plano que preparaba cuidadosamente ahí mismo.
Todo estaba muy calculado, era un trabajo bien hecho en todos los sentidos.
Prepara una zona donde podrían construirse pequeñas conejeras. Sabe que, en aquel pueblo, las pieles y la lana son importantes para soportar los inviernos, así que deja preparado un espacio donde, con el tiempo, puedan criar conejos domésticos de forma segura.
También ayuda a localizar los mejores caminos.
Uno conducía hasta el lago entre maleza colorida y de aromas agradables, Koda llama a conejos silvestres y zorrillos para que conozcan el lugar y los convence de quedarse corriendo cerca. Otro de los caminos llega hasta el pueblo, ancho por si conseguían algún vehículo después. Y hay uno más que conecta la cabaña con una zona donde pueden encontrar leña con facilidad.
Koda piensa en todo lo que podrían necesitar cuando ya no haya héroes alrededor para ayudarlos. Piensa en el frío, el hambre, las noches demasiado largas, la soledad.
Por eso también busca un sitio apropiado para una pequeña fogata y otro donde puedan mantener a la mula protegida y seca durante las noches. Deja todo preparado pensando en las cargas que tendrán que transportar, en la leña que necesitarán para cocinar y calentarse, y en lo difícil que sería salir en medio de una tormenta.
Pero hay algo más.
Los animales salvajes.
Koda se adentra en el bosque y habla con ellos.
Les pide que mantengan cierta distancia de la cabaña, que no se acerquen demasiado cuando haya comida o personas afuera. Algunos lo escuchan. Otros simplemente parecen tolerarlo.
Es especialmente cuidadoso con los osos. Aunque no puede controlar la naturaleza, puede advertirles, y en realidad le parece mejor método que el control. Puede pedirles que no se acerquen a ese pequeño lugar, explicarles que allí habrá humanos pronto.
Y eso basta.
Cuando por fin termina el día, Koda se encuentra cubierto de tierra, con las manos cansadas y el cuerpo agotado. Mira todo lo que han preparado, y no es perfecto, todavía faltan cosas, pero sabe que sus amigos podrán aprender a vivir allí. A conservar los alimentos, a soportar las nevadas y a adaptarse a una vida mucho más sencilla de la que cualquiera de ellos había conocido.
Koda sabe que ellos probablemente tardarán en acostumbrarse, sabe que llevarán sus recuerdos consigo. Sabe que habrá noches en las que el pasado pesará demasiado y que habrá días en los que los errores que cometieron volverán a perseguirlos. Por eso espera que, cuando llegue ese momento, tengan un sitio donde refugiarse.
Un lugar que se sienta como hogar.
Piensa en Bakugo.
Piensa en Midoriya.
Y sonríe un poco.
Todo aquello había sido construido por muchas manos, ideado por All Might y muhcos otros, él solo había puesto una pequeña parte, pero quería creer que esa pequeña parte también importaba.
Ahora Koda está observando el paisaje de la ciudad desde un techo, patrullando. Tiene un par de días que sus amigos se fueron, y desea con todas sus fuerzas que el lugar que prepararon todos con tanto esmero pueda reconfortarlos siempre.
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Se me hizo interesante utilizar a Koda, saben? Es que soy...medico veterinario y así (uff, es rarísimo decirlo/escribirlo)
y los títulos? bueno, saben que me encanta complicarme las cosas, amo las cosas raras jajajjaj como sea, solo así me cuadra. Sin embargo siguen siendo .5, así que siguen siendo innecesarios de leer